Venezuela ante el Cambio Climático

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Comunicado de VITALIS ante la revocatoria de la autorización de funcionamiento de la Fundación Científica Los Roques en la estación biológica Dos Mosquises

La Junta Directiva de VITALIS y su personal técnico, manifiestan su preocupación con la revocatoria de la autorización otorgada a la Fundación Científica Los Roques (FCLR) según  Gaceta oficial Nº 40.443 del 30 de junio pasado. Con ese acto se suspende la ocupación histórica de esta Fundación por más de 47 años en la estación biológica Dos Mosquises en el Parque Nacional Archipiélago de los Roques, y por ende sus actividades educativas y de investigación en estas instalaciones.

La labor de la FCLR es ampliamente conocida y valorada a nivel nacional e internacional, en áreas profesionales como la arqueología, acuicultura, pesquerías y biodiversidad. Asimismo, su contribución en materia educativa ha sido objeto de reconocimiento por parte de diversas organizaciones públicas y privadas a nivel nacional e internacional, pero muy especialmente por las propias comunidades del área protegida, quienes participan activamente en sus diversos proyectos y programas.

Tomando en consideración que el trabajo conjunto e interinstitucional es vital en el desarrollo sustentable, y tal y como lo establece nuestra Constitución Nacional  que destaca que “es deber del Estado proteger los parques nacionales, con la activa participación de la sociedad”, en VITALIS:

  • Instamos a las autoridades del Territorio Insular Francisco de Miranda y al Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras, a reconsiderar la medida y reconocer los esfuerzos de la FCLR en la conservación marina del país, impulsando y fortaleciendo el principio de co-gestión participativa en la gestión ambiental pública.
  • Instamos al Ministerio del Poder Popular para la Ciencia, Tecnología e Innovación, al Ministerio del Poder Popular para el Ambiente y al Instituto Nacional de Parques, a promover en conjunto a las autoridades anteriormente mencionadas y a la Fundación de Investigaciones Marítimas Francisco de Miranda (FUNDAMAR-MIRANDA), el desarrollo de una práctica profesional compartida, que permita darle continuidad a los esfuerzos realizados en el archipiélago por la FCLR desde el año 1967, así como a la coexistencia profesional con FUNDAMAR Miranda, en objetivos y alianzas estratégicas específicas para el beneficio de la presente y futuras generaciones.
  • Dar cumplimiento a lo establecido en los principios y acciones  del Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (2005-2030), que incentivan la participación, la cooperación interinstitucional y la socialización del conocimiento científico, con la activa participación de todos los grupos de interés.

La FCLR ya ha manifestado a las autoridades competentes su deseo de unir y seguir uniendo esfuerzos con las autoridades del territorio insular, y la recientemente creada FUNDAMAR Miranda.

La gestión científica y tecnológica en Venezuela requiere de la colaboración y cooperación entre los distintos miembros y representantes de la sociedad, quienes basados en el mejor conocimiento disponible, puedan aportar sus bases profesionales y solidez histórica, al beneficio de nuestro país y de sus objetivos estratégicos de sustentabilidad.

 

«La Justicia es la reina de las virtudes republicanas y  con ella se sostiene la igualdad y la libertad».

Simón Bolívar

 

Imagen: Programa educativo en las escuelas, cortesía de FCLR

Bombas lacrimógenas: su uso durante las protestas en Venezuela y sus efectos en la salud.

MKrauter USBPor: Prof. Mónica Kräuter (*)  @mkrauterusb

 

Las bombas lacrimógenas son armas químicas que se han usado desde los 200 años de la era cristiana, pero fueron los franceses quienes en 1914 las usaron por primera vez en forma de granadas de mano para acosar a sus enemigos. Desde entonces y hasta el presente se han empleado para el control de manifestaciones violentas por ser irritantes importantes fundamentalmente de la mucosa ocular.

Debido a la grave crisis socio-política y económica que vive Venezuela, a partir de Febrero del presente año, muchas protestas de calle se han sucedido y los cuerpos de seguridad las han usado de manera indebida y desproporcionada proyectándolas a quemarropa contra la población civil, directamente a las viviendas, dentro de centros educativos, en urbanizaciones hasta por 60 días consecutivos, en espacios confinados y en manifestaciones pacíficas.

En virtud de ello, la Universidad Simón Bolívar se propuso investigar al respecto encontrando que:

1- Las bombas lacrimógenas son mayoritariamente del tipo Gas CS, el cual no es un gas sino un polvillo blanquecino muy fino, insoluble en agua, que se libera a la atmósfera en forma de humo y cuyo compuesto base es el orto-clorobenzilideno malononitrilo(1).

Si bien este compuesto no es letal, puede serlo si:

  • se está expuesto sin protección alguna en repetidas oportunidades,
  • si se encuentra en ambientes cerrados, con poca ventilación,
  • Si el afectado posee una condición física pre-existente (asma, hipertensión o alergia) y en personas vulnerables como bebés, niños, ancianos o embarazadas(2).

2- Muchas de de las bombas lacrimógenas usadas están vencidas. La literatura al respecto señala que el gas CS con el tiempo, el calor y la humedad hidroliza generándose cianuro que es muy tóxico y por encima de concentraciones tolerables letal. La normal descomposición del CS produce, además del cianuro, ácido clorhídrico, óxidos nitrosos, monóxido de carbono, cloro, acetileno y fosgeno(3).

3- Las bombas lacrimógenas usadas on de diversa procedencia pero la mayoría se producen en Brasil (marca Condor) y en Venezuela por CAVIM, estas últimas no reportan ni la fecha de elaboración ni la de caducidad.

4- Algunos cartuchos no tienen identificación e información alguna por lo que es imposible conocer la composición química del gas contenido en ellos y por ende sus efectos a la salud.

5- Algunos otros no se usaron pero fueron dejados en la calle representando un riesgo enorme para la población civil que los recoge y no sabe cómo manejar este tipo de arma química.

6- El tiempo de vida útil del gas CS empleado es de máximo 5 años y los químicos que lo componen pueden estar activos hasta por 5 días(4).

Las bombas lacrimógenas en el mejor de los casos generan abundante lagrimeo, irritación fuerte de las mucosas (ojos, nariz, boca y garganta), ganas de toser y estornudar, salivación excesiva, náuseas, dolor de cabeza y dermatitis, pero también pueden provocar vómitos, disnea, pérdida de la conciencia, convulsiones, taquicardia, paro cardio-respiratorio e incluso la muerte (5,6).

 

Referencias:

 1.- Niroshan, Sivathasan; “Educating on CS or tear gas”; Emergency Medical Journal, Vol 27, No 11, pg 881-882, November 2010.
 2.- Carron, Pierre-Nicolas and Yersin, Bertrand; “Management of the effects of exposure to tear gas”; British Medical Journal: Clinical Review, Vol 338, pg 1554-1558. June 2009.
 3.- Heinrich, Uwe; “Possible lethal effects of CS tear gas on Branch Davidians during the FBI raid on the Mount Carmel compound near Waco, Texas, April 1993”; Hannover, Germany, September 2000.
 4.- U.S. Department of Health and Human Services; “Occupational Safety and Health Guideline for o-Chlorobenzylidene Malononitrile”, pg 1-7, 1995.
 5.- Báez, Luis; “Gases lacrimógenos y toxicidad”; Boletín de la Sociedad Venezolana de Cirugía, Año 11, Nro. 49, Febrero 2009.
 6.- Karamaga, Y.,Newton, J. and Newbegin, C.; “Short-term and log-term physical effects of exposure to CS”; Journal of the Royal Society of Medicine, Vol 96, pg 172-174, April 2003.

 

(*) Dpto de Procesos y Sistemas. Universidad Simón Bolívar, Caracas (Venezuela).  monica.krauter@usb.ve

¿Un impuesto para respirar aire limpio en Venezuela?

Por Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS y Jefe de Estudios Ambientales de la Universidad Metropolitana

@DDiazMartin / ddiazmartin@vitalis.net

maiquetiaLa decisión de la Gobernación de Vargas en Venezuela de cobrar un impuesto “para la eliminación de contaminantes en el ambiente y la protección de la salud de los usuarios del principal terminal aéreo del país” constituye un precedente singular en la historia de Venezuela y el mundo.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece en su artículo 127 que es una obligación fundamental del Estado, garantizar que la población se desenvuelva en un ambiente libre de contaminación,  incluyendo de manera específica el aire. Lo que no dice es que sean los ciudadanos quienes asuman este costo, a menos, claro está, sean ellos quienes causen su deterioro, para lo cual aplican diversos instrumentos normativos, aunque la figura del tributo ambiental aeroportuario, no pareciera el apropiado.

Los tributos ambientales usualmente comprenden impuestos, tasas y contribuciones especiales. Estos pueden ser establecidos por una autoridad competente por diversas razones, siendo las principales como incentivos a la protección ambiental o a fin de compensar daños ocasionados al ambiente por agentes o sujetos que producen o pueden producir un impacto ambiental negativo.

En el caso de los aeropuertos nacional e internacional Simón Bolívar, la teoría tributaria ambiental y la lógica técnica no aplican, pues  los usuarios del terminal no son causantes del supuesto deterioro de la calidad del aire del aeropuerto, quienes deberían disfrutar de un ambiente sano, seguro y ecológicamente equilibrado como lo establece la Constitución Nacional, para lo cual pagamos una tasa aeroportuaria que debería incluir todos los servicios de esta instalación.

Por lo general, los impuestos ambientales se utilizan en diversas partes del mundo para reducir o impedir las emisiones que dañen efectivamente el ambiente, siguiendo aquel principio de “quien contamina paga”, dentro de la filosofía del “daño permisible”. Algunas bases jurídicas las encontramos tanto en el Protocolo de Kioto como la Convención Marco de Protección del Clima.

¿Ozono como desinfectante del aire?

El Ozono se ha usado con éxito en la purificación del agua. De hecho su utilización se ha popularizado con los famosos ozonificadores de agua potable.

En la desinfección del aire, sin embargo, no son tan conocidos sus posibles efectos beneficiosos, a menos que se utilice en espacios cerrados y en condiciones muy controladas. Una de sus ventajas podría ser que como gas, su acceso a muchos rincones de una determinada instalación sería más fácil, y como es inestable, se convertiría fácilmente en oxígeno, sin ser perjudicial. Sin embargo, esto no ha sido confirmado con estudios científicos serios, al menos que yo conozca.

Para la descontaminación del aire en lugares cerrados, es más común el uso de radiación ultravioleta que aniquila a las baterías y virus, aunque su efecto es limitado por su poca capacidad de penetración, y principal efecto en las cercanías de las lámparas.

Otro método usado en la descontaminación de espacios cerrados es por medio de filtros, usualmente con medidas específicas para atrapar los microorganismos que pudieran estar contaminando el ambiente. Estos filtros, usualmente de alrededor de 0,3 micras, son eficientes para las bacterias pero no para los virus, cuyo tamaño es muchísimo menor, ya que suelen estar entre 24 y 1400 milésimas de micrones.

¿Por qué el aire del aeropuerto está contaminado?

El boletín informativo publicado por la Agencia Venezolana de Noticias sugiere que el aire del aeropuerto no es limpio. Si ello fuera cierto, es un tema delicado que debe aclararse a la brevedad.

No solo se trata de un derecho humano fundamental el respirar aire limpio. La misma Ley Orgánica que regula las condiciones  del medio de trabajo (en este caso aeroportuario), establece obligaciones patronales, así como para con los usuarios del aeropuerto, los cuales deben ser investigadas y de ser el caso, corregidas.

¿Cuánto vale todo esto?

La verdad no tengo idea del costo de un sistema como el instalado, pero llama la atención que con seguridad, es uno de los más costosos del mundo.

Solo para dar un ejemplo, en 4 días de Semana Santa las autoridades aeroportuarias reportaron una movilización de 127.738 pasajeros, lo cual, tomando en cuenta que a la fecha de hoy la unidad tributaria es de 127 bolívares, estaríamos hablando de al menos 16 millones de Bolívares que puedan ingresar a los fondos gubernamentales en tan corto período de tiempo.

Ejerciendo mi derecho constitucional a la contraloría social me pregunto, ¿Qué se va a hacer con el dinero recaudado por esa tasa? ¿Cuál es el destino de los fondos?

Sin lugar a dudas, muchas preguntas surgen y surgirán con este ”impuesto por respirar”, como lo han denominado algunos.

En lo personal me alegra saber que el sistema de aire acondicionado haya sido recuperado, y parece que repotenciado con criterios de bioseguridad. Sin embargo ¿Por qué tan costoso? ¿A dónde va la tasa aeroportuaria ya existente? ¿por qué lo tenemos que pagar los ciudadanos?

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