Los Delitos Ambientales en Venezuela

¿Sabe usted cuándo se comete un delito ambiental?, ¿Evita causar daños al ambiente en su hogar y en su trabajo?, ¿Sabe a cuál autoridad le corresponde actuar?, ¿Si presenciara uno de estos delitos acudiría a las autoridades?, ¿Denunciaría a una autoridad por no aplicar la ley cuando corresponde?, ¿Comparte con sus vecinos y amigos sus conocimientos?.

Si su respuesta es positiva a todas estas preguntas usted es un ciudadano ambientalmente responsable. Si le falta poco para serlo o nunca se había detenido a pensarlo, o si quiere convertirse en un multiplicador de estos conocimientos, aquí encontrará algunas claves que le permitirán cumplir con una tarea fácil y necesaria.

Los problemas ambientales de un país no sólo pueden resolverse a fuerza de sanciones penales como ir a la cárcel o pagar una multa, pero éstas son sin duda necesarias; mal podría esperarse que los jueces y fiscales sustituyan a la Administración, y menos aún suponerse que en manos de otros está la solución. Cada uno de nosotros estamos llamados a actuar a favor de nuestra supervivencia, del uso y aprovechamiento racional de los recursos que nos brinda la Naturaleza para garantizarnos su conservación y su permanencia en el tiempo.

Las acciones que atentan contra esa necesidad de conservar los recursos son a veces tan comunes que no siempre es sencillo distinguir y comprender cuando se está obrando a favor o en contra. Seguramente a Ud. le habrá sucedido que le alertan sobre una infracción, sin saber que está cometiéndola. Y es que muchas conductas tradicionales hoy son consideradas dañinas y la gravedad está en que la mayor parte de las veces desconocemos que han sido tipificadas como delitos, y estamos expuestos a ser sancionados por las autoridades, quienes a su vez están expuestas a ser sancionadas si no cumplen con las obligaciones que les impone la ley en estos casos.

Cuidado, no sólo limpian

Por Alejandra Padrón, VITALIS

Muchos de los productos de limpieza que usamos en nuestro hogar pueden resultar peligrosos, pues pese a cumplir con su función limpiadora y antiséptica, contienen ingredientes que pueden ocasionar daños a la salud y al ambiente cuando son empleados en forma inadecuada.

Teresa Paredes es un ama de casa. Cada quince días se arma con limpiadores, desinfectantes y detergentes para cumplir con las labores del hogar. Le preocupa la salud de su familia, sin embargo nunca lee las etiquetas y casi siempre termina excediéndose. Sin saberlo, al no seguir las instrucciones de uso, puede ocasionarle un problema a sus seres queridos.

Pero Teresa no es la única responsable. Muchas de las etiquetas de los productos de limpieza no incluyen suficiente información sobre la composición del producto y sus riesgos para la salud. Normalmente no señalan la totalidad de los ingredientes con los que están hechos, y en ocasiones, sólo se limitan a indicar el porcentaje de «ingredientes activos» e «ingredientes inertes» que contienen, lo cual no suele decir nada.

Especificar el nombre de las sustancias que componen estos productos resulta vital en los casos de producirse envenenamiento por ingerir accidentalmente alguno de ellos, ya que en estas situaciones es común que el médico solicite la etiqueta para identificar rápidamente el tipo de tratamiento a aplicar según la sustancia que se halla ingerido. Asimismo es esencial que se informe en relación a la forma de usarlo y qué hacer en caso de accidentes.

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