Por Ing. Lia Silva Muñoz (*)

De acuerdo a la línea de pobreza del Banco Mundial, en 2013, poco más del 10% de la población mundial (7.183 mil millones) vivía en promedio con 1.90 dólares al día

La pobreza se presenta cuando una persona tiene alguna carencia social, como acceso a la alimentación, acceso a servicios de salud, rezago educativo, entre otros. Asimismo, el concepto de pobreza suele relacionarse con un ingreso insuficiente para poder adquirir bienes y servicios mínimos necesarios y satisfacer sus necesidades.

Existen diferentes tipos de pobreza (extrema, moderada, multidimensional, entre otras.), que presentan la misma característica, carencia de algunos de los índices de privación social (número de carencias que tiene una persona).

En 2016, en México se registraron 53.4 millones de personas en situación de pobreza, de las cuales el 7.6% se encontraban en condiciones de pobreza extrema.

Para combatir a la pobreza se requiere obtener un mayor conocimiento de cuántas personas existen en esa condición, dónde se encuentran y por qué están así. Para ello, se han implementado diferentes métodos para medirla como la pobreza multidimensional, que abarca diferentes factores sociales y económicos (salud, educación, vivienda y entorno, entre otros) que es aplicado en México por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), quién se basa en el Artículo 36 de la Ley de Desarrollo Social, tomando en consideración algunos indicadores como el Ingreso corriente per cápita, Acceso a los servicios básicos en la vivienda, Grado de cohesión social, Acceso a los servicios de salud y Acceso a la alimentación, entre otros.

Los índices de pobreza en el ámbito mundial han disminuido de 1.7 mil millones en 1999 a 767 millones en 2013, sin embargo, sigue siendo una cifra alarmante.

Algunos países subdesarrollados han presentado importantes niveles de crecimiento económico debido a que están produciendo más bienes y servicios, pero no por ello presentan un buen nivel de desarrollo económico, ya que muestran una mala distribución de los recursos, lo cual impide mejores niveles de vida para la población. Esto significa que el desarrollo económico depende de la distribución igualitaria de los ingresos.

Finalmente, muchos países han optado por implementar 3 medidas para combatir la desigualdad en la distribución de los ingresos como: el cobro de impuesto sobre la renta de acuerdo a la capacidad de pago del contribuyente, programas de seguridad social y servicios subsidiados por parte del gobierno.

El combate a la pobreza es un gran reto para el mundo, en donde gobierno y sociedad deben trabajar en conjunto para disminuir principalmente las desigualdades entre los grupos sociales, reduciendo así, las condiciones de vulnerabilidad en los sectores marginados de la población.

(*) Ing. Agroinsdustrial, (lia21lva@gmail.com)