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Recursos Naturales – Vitalis
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¿A quién pertenecen los recursos comunes?

Luís Alejandro Padrino (*) @agua_ambiente

Los recursos comunes o recursos de propiedad común, son definidos como un conjunto de bienes o servicios, de carácter natural o antropógeno, que no son sujeto de propiedad privada, pero sí de sustracción o afectación particular, lo que puede causar externalidades que disminuyen la disponibilidad del bien o generan una alteración en la función del sistema ecológico o social.

De esta manera, los recursos comunes son limitados, siendo susceptibles al agotamiento y la decadencia por la intervención humana- sin control.

Una exploración critica disruptiva sobre los recursos comunes, es la planteada por el ecólogo estadounidense James Garrett Hardin en su ensayo La Tragedia de los Comunes publicado el 13 de diciembre de 1969, donde se ilustra como el crecimiento desmesurado de la población mundial es impulsado por el egoísmo individual y la competencia por el acaparamiento de recursos, sin importar los impactos negativos colectivos en lo social, económico y ambiental.

En efecto, los recursos comunes y en especial los ambientales tienden a ser subvalorados en cuanto a su importancia y sobrestimados en cuanto a su capacidad de regeneración o asimilación de los distintos contaminantes que liberamos al ambiente, por lo que existe la percepción de que son infinitos, inagotables y que pueden ser aprovechados sin efectos colaterales.

Los recursos comunes son la base económica de la sociedad desde sus inicios, pero con la industrialización, el fomento de modelos extractivistas y el incremento de la demanda de recursos como consecuencia del crecimiento demográfico, la presión sobre estos recursos va en aumento amenazando la sostenibilidad de la misma economía y bienestar social.

En este esquema depredador del ambiente, los factores políticos y de poder económico ejercen gran influencia en el mantenimiento de un status quo, donde paradójicamente las facciones más conservadoras desean imponer y mantener un modelo liberal de depredación de los recursos comunes.

Racionalizar la demanda de recursos comunes se debe convertir en uno de los principales objetivos para las políticas públicas, a fin de disminuir la sobreexplotación de los ecosistemas y la pérdida de calidad ambiental.

Es necesario generar moderación mediante la coerción, debido a que iniciativas basadas solo en la propaganda y apelar a la conciencia colectiva no genera resultados substanciales y eficaces, en su lugar medidas coercitivas fundamentadas en mecanismos fiscales como impuestos o en incentivos a la sostenibilidad -como los pagos por servicios ambientales-, pueden brindar mejores resultados en un plazo más corto. De esta manera, mediante la implantación de políticas públicas orientadas al reconocimiento del valor de los bienes y servicios ambientales se lograría una mayor racionalidad en el uso y aprovechamiento de los mismos.

Los recursos comunes no solo son un patrimonio y objeto de derecho de todas las personas del planeta, sino que son un patrimonio de la misma naturaleza.


*Profesional Asociado de Vitalis. CEO del Grupo Ambing, C.A.

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La transición de la economía lineal hacia la economía circular: un cambio radical en los patrones y hábitos de consumo

Antonio D. Franyutti León*

En los años recientes ha cobrado relevancia el término de “Economía Circular”, una estrategia que apunta hacia la valorización de lo que actualmente se considera como residuo, transformando lo que siempre fue un costo, en valor para la empresa. En la economía actual se emplean los recursos naturales de una forma indiscriminada, lo que hace que el modelo lineal (Producir–Usar–Tirar) se torne insostenible.

Como tal, la economía circular no es un círculo, es más bien un sistema dinámico de productos interconectados: su objetivo está basado en configurar bucles cerrados en los que la complejidad y la funcionalidad de un producto se conserven durante el mayor tiempo posible. Quizás la característica más importante sea la de asegurarnos de que los materiales peligrosos y los contaminantes se eliminen del sistema circular, por lo que se deben desarrollar y mantener ciclos de materiales limpios, que no generen problemas de salud o riesgos ambientales.

La clave para habilitar la circularidad está en el diseño del producto. Un ángulo alternativo es maximizar la funcionalidad de los materiales y, siempre que sea posible, cambiar a otros materiales que tengan menor impacto ambiental, de aquí que el ecodiseño y la ecoeficiencia sean dos de las herramientas claves en la circularidad.

La economía circular necesita nuevos modelos de negocios ya que los actuales, al centrarse en la venta de productos, dificultan la integración del uso prolongado y la reutilización bajo el enfoque de mercado.  Entonces, ¿cómo crear valor para los clientes mientras se usan menos materiales y se conservan los recursos?  Este es uno de los temas que la economía circular está tratando de resolver mediante la innovación.

Por otra parte, los instrumentos de política tienen un papel muy importante que desempeñar en la configuración de la economía circular. Hay una variedad de instrumentos disponibles y en uso enfocados hacia un cambio en el comportamiento de los productores y de los consumidores.

No se espera que la transición a una economía circular sea una evolución fácil y gradual ya que se requiere de un cambio profundo en la forma en que vivimos, viajamos, trabajamos y hacemos negocios.

En ONGVitalis Latinoamérica podemos llevarte de la mano, mediante asesorías puntuales, hacia la circularidad.


*Director de Sistemas de Gestión Ambiental, ONGVitalis.

e-mail: afranyutti@vitalis.net, linkedin: https://mx.linkedin.com/in/antonio-d-franyutti, twitter: @adfral

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Muchas celebraciones y pocos avances en el Día Mundial del Agua

Por Diego Díaz Martín, PhD. (*)

El Día Mundial del Agua se celebra con bombos y platillos, pese a que los gobiernos del mundo reportan muy pocos avances en su gestión.

Prueba de ello es el acceso al vital líquido, que si bien ha crecido levemente, aún persisten más de 663 millones de personas sin agua potable en el mundo, número que pudiera crecer debido a la débil inversión en el sector.

Adicionalmente, alrededor de 1800 millones de personas consumen agua contaminada, incrementándose los riesgos de adquirir enfermedades como cólera, fiebre tifoidea, hepatitis A, enterobiasis, poliomielitis, ascariasis, giardiasis, y amibiasis, entre otras.

En materia de saneamiento, al menos 2.365 millones de personas carecen de sistemas de tratamiento de sus aguas servidas o residuales, de las cuales, 106 millones están en América Latina.

La contaminación de los ríos sigue creciendo, comprometiéndose al menos 25% de estos cuerpos de agua en Africa y Latinoamérica, proporción que aumenta en Asia con casi 50% de sus ríos comprometidos por la contaminación.

Enfermedades relacionadas con la higiene y el agua, como la sarna, impétigo, tracoma, siguen creciendo, sumándose a la larga lista de enfermedades transmitidas por vectores de hábitat acuático como la filariosis, malaria, ceguera del río, fiebre amarilla y dengue, entre otras.

En materia de gobernabilidad, la falta de integridad y transparencia, sigue estando presente en muchos gobiernos del mundo, con lo cual se incrementan los costos de inversión de casi 50 mil millones de dólares para alcanzar las metas en materia de agua y saneamiento incluidos en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

En algunos países, inclusive, dicha corrupción puede llegar a desviar hasta 30% del presupuesto del sector, reduciendo el acceso al agua y disminuyendo la inversión en su saneamiento.

El agua es un derecho humano fundamental y debe ser respetado como tal.

Celebrar su día mundial ocultando los pocos avances de algunas naciones, es un acto apátrida e inmoral.

(*) Presidente y Fundador de VITALIS y ONGVitalis Latinoamérica. @ddiazmartin

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Geopolítica de los recursos naturales

32472854-3804-4422-b7cf-0fd0d5383b73Rafael Josué Otero Kim *

En las economías y políticas públicas de muchos países, los recursos naturales juegan un papel importante en su desarrollo económico.

A través de la geopolítica de los recursos naturales, las dirigencias gubernamentales y la sociedad pueden conocer las ventajas y desventajas de los recursos que proporciona la naturaleza en sus países respecto al resto del mundo.

Desde las épocas más antiguas, todas las naciones han establecido posturas, premisas, políticas, leyes y reglamentos, para el uso y conservación de sus recursos naturales, así como para la protección al medio ambiente.

Uno de los ejemplos más claros en la geopolítica de los recursos naturales son los hidrocarburos. Durante las últimas décadas, hemos visto como los principales países productores de petróleo han impactado a las economías de todos los países, fenómeno que se presenta principalmente por el «capitalismo», sistema económico imperante, así como por la globalización y las políticas públicas.

En el ejemplo anterior podemos ver como dichos países influyen de manera negativa o positiva en las economías de las naciones productoras con menor capacidad económica.

Las alteraciones en los precios, sin considerar las afectaciones y daños colaterales, son alarmantes. Como objetivo primordial se encuentra la “generación del valor económico agregado” y el ”bienestar social” en el corto plazo de la población del país altamente productor, dejando en un segundo plano a la creación del valor compartido entre las naciones con menor capacidad productiva, sin darse cuenta que con el paso del tiempo se impacta de manera negativa a la geopolítica de los recursos naturales.

Todo lo anterior ha generado conflictos y guerras entre los países, ya que ninguna nación es autosuficiente, por más poder económico que tenga. El equilibro de sus economías y por ende el de sus recursos naturales, dependen directamente del resto del mundo.

Un dato interesante es que los países industrializados contribuyen con 80% de las emisiones de gases efecto invernadero, y sin embargo, el resto del mundo que aporta solo 20%, resulta ser el más afectado. Por ejemplo, Estados Unidos de Norteamérica consume 25.4% de toda la energía eléctrica que consume el mundo y su población representa únicamente 5% de la población total.

Desafortunadamente no podemos cambiar el sistema económico que persiste en el planeta, pero si podemos empezar a realizar cambios internos y propuestas atractivas en nuestras organizaciones que coadyuven a que las políticas en el manejo de los recursos naturales funcionen como fueron planteadas en los planes nacionales de desarrollo y después poder identificar las brechas y áreas oportunidad reales.

El cambio y las mejoras de la geopolítica de los recursos naturales deben iniciar de manera personal. También es importante que los acuerdos internacionales en materia de recursos naturales abarquen a la mayor cantidad de países y exista un compromiso tangible en su cumplimiento, aplicación y trazabilidad.

Es relevante mencionar que la diversidad de la geopolítica es un factor a tomarse en cuenta en la aplicación de los tratados, ya que la diversidad de los factores culturales, sociales, económicos y políticos es amplia, y por ende la implementación no será la misma en todos los países. Por ello es indispensable que en los foros y organizaciones internacionales se tome en cuenta el grado de diversidad y se apoye a los países para que la aplicación de los tratados se realicen de manera adecuada, respetando los factores antes mencionados.

Si bien es cierto que los recursos naturales son una fuente de vida y un elemento fundamental en el equilibro de la ecología y del hábitat de todos los países, en algunas naciones tienen una mayor relevancia por la importancia que tienen para su desarrollo económico. Por ejemplo, en América Latina, los recursos naturales tienen un papel preponderante en el desarrollo sustentable.

Debido a que en el ámbito mundial existe una escasez generalizada de recursos, la administración consciente y adecuada los mismos es fundamental para que estos puedan desempeñar un papel estratégico en el desarrollo económico.

No se trata únicamente de explotar y vender de manera irracional los recursos naturales. Algunos países como Brasil han demostrado en muchas de sus empresas  grandes ejemplos de un uso eficiente y racional de los recursos, impulsando corporaciones con un alto grado de responsabilidad social y ambiental. Estados Unidos, por el contrario, ha sido un tanto resistente a las políticas internacionales para el cuidado del medio ambiente y de los recursos naturales.

La diversidad y variabilidad del comportamiento de la geopolítica a nivel mundial tiene una gran relevancia e impacto sobre el manejo y uso de los recursos naturales.

Todos los seres que habitamos en este planeta debemos vivir en armonía con el medio ambiente, para que nuestras futuras generaciones puedan disfrutar de sus beneficios para vivir plenamente.

(*) Licenciado en Administración de empresas, rafael.josue.otero@gmail.com

 

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