Enfermedades en el Viento: la crisis ambiental como asesino sigiloso

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Impacto ambiental del comercio marítimo

Por Herlinda Coronado (*)

En la reciente conmemoración de la semana del Medio Ambiente, quisimos aprovechar la oportunidad para escribir un poco acerca del impacto ambiental que tiene el comercio marítimo en nuestra naturaleza, ya que no  solo se trata de la contaminación en los océanos, que evidentemente son los más afectados. Estamos hablando también de la contaminación del aire, de las costas, de la pérdida de especies de fauna y flora, tanto marítimas como terrestres, causando en todos ellos daños irreversibles. A esto se suman las terribles consecuencias económicas, que afectan directamente a pueblos o ciudades quienes desarrollan como economía primaria el turismo y/o la pesca.

Dentro de los accidentes más comunes a nivel global, tenemos:

  • Los derrames e incendios de barcos petroleros
  • Encallamientos de buques que transportan ganado
  • Hundimientos
  • Colisiones

Ejemplo de ellos son el reciente encallamiento del Carguero Ever Given, después de una semana en el Canal de Suez, y los incendios del portacontenedores en el Golfo de Sri Lanka, que afectaron 80 kilómetros del litoral de las costas de ese país, siendo catalogado como el desastre ecológico de mayor relevancia nacional, con el hundimiento de miles de litros de ácido nítrico, así como más de miles de contenedores cargados de materias primas plásticas.  Por último, el incendio del buque militar iraní que finalmente se hundió en el Golfo de Omán, cuyas causas aún están siendo investigadas.

El agua, el aire, el suelo, la fauna y la flora, son terriblemente afectados por la contaminación de químicos líquidos (como el ácido nítrico y el petróleo) y sólidos (plásticos, metales y descomposición de cuerpos biológicos, entre otros), sin dejar de mencionar por supuesto las emisiones de CO2 que son incorporadas a la atmósfera producto de los incendios.

Las preguntas que nos plantean estas terribles tragedias son: ¿Qué hacer? ¿Cómo contribuir de manera eficiente al rescate de los diferentes ecosistemas afectados? ¿Son las políticas internacionales lo suficientemente efectivas para castigar a los responsables por los daños ambientales? ¿Son suficientes las campañas en redes sociales y medios de comunicación para activar a la colectividad a tomar acciones que permitan revertir los daños?

Estas interrogantes, y muchísimas más, son las que nos impulsan a participar de forma activa en la creación de contenidos que nos permitan promover, de manera eficiente y efectiva, la importancia de organizarnos como sociedad para exigir a los gobiernos locales, nacionales y organismos internacionales, un incremento en los programas y presupuestos, además de exigir la aplicación de sanciones, que nos lleven a recuperar nuestros océanos del impacto que estos accidentes están causando a los recursos naturales.

¿Nos acompañas a hacerlo posible?

Vitalis ejerce actualmente la presidencia de la Asociación Venezolana del Agua (AveAgua GWP Venezuela) donde puedes encontrar más información sobre este tema

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(*) Ingeniero Forestal de la Universidad de Los Andes, Mérida-Venezuela. Especialista en Transporte y Comercio Internacional  y Colaboradora de Vitalis Canadá.

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Contaminación Electromagnética: enemigo silente.

Por Diego Díaz Martín. PhD (*) @DDiazMartin


Cada 24 de junio se celebra el Día Internacional contra la Contaminación Electromagnética, con la finalidad de centrar la atención internacional en torno a las causas y posibles riesgos derivados de la exposición excesiva a las radiaciones del espectro electromagnético, un enemigo silente que debe ser conocido, estudiado y prevenido.

Denominada por algunos como electrosmog, polución magnética o electropolución, la contaminación electromagnética podría definirse como las emisiones generadas por uno o varios focos electromagnéticos, de una misma fuente o frecuencia, o de distintos orígenes y bandas, cuyos efectos sinérgicos supuestamente representan un riesgo para los seres humanos, al igual que el resto de los seres vivos.

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) no afirma ni subestima las consecuencias de este tipo de contaminación (al no contarse con estudios científicos suficientemente concluyentes), son ampliamente reconocidos por diversos autores sus posibles efectos:

  • Incremento del riesgo de diversos tipos de cáncer, dados los efectos de la radiación en el ADN.
  • Posible aumento de la fatiga física que deriva en problemas neurológicos como temblores, irritabilidad o migraña, entre otros.
  • Probable alteración de ciclos y funciones reproductivas, incluyendo riesgos de infertilidad y disminución de la libido.
  • Potencial afectación del sistema inmunológico, reduciendo la capacidad de defensa de los seres vivos ante distintas enfermedades.

Entre las fuentes de contaminación electromagnética se encuentran:

  • Líneas de alta tensión.
  • Subestaciones eléctricas.
  • Radares.
  • Antenas de relefonía.
  • Antenas de radio o televisión
  • Conexiones Wifi.
  • Centros de transformación.
  • Conexiones WLAN.
  • Conexiones de Bluetooth.
  • Microhondas y otros electrodomésticos.

Tomando en consideración el principio de precaución internacional, también llamado de cautela, que respalda la adopción de medidas protectoras ante las sospechas fundadas de que ciertos productos o tecnologías crean un riesgo para la salud pública o el medio ambiente (sin que se cuente todavía con una prueba científica definitiva), seguidamente comparto algunas acciones que podríamos emprender, para disminuir los posibles riesgos de la contaminación electromagnética. Entre ellas:

1. Evita cargar el teléfono móvil o celular encima. Estos equipos están transmitiendo y recibiendo información electrónica constantemente, y ¿sabes que?, ¡sus radiaciones atraviesan permanentemente tu cuerpo!

2. Si tienes el router de WIFI o conexiones WLAN cerca de ti, evita mantenerlas encendidas mientras duermes. De ser posible, mantenla siempre lo más alejado de los lugares de casa en donde pases más tiempo. Desconecta toda la red eléctrica de alrededor de las camas y nunca duermas con la televisión encendida.  No te expongas de más a las radiaciones electromagnéticas.

3. Si vives cerca de líneas de transmisión, subestaciones eléctricas y/o radares, asegúrate de proteger tu vivienda de su electromagnetismo. Podrías considerar pinturas de blindaje, textiles protectores, aislantes magnéticos, mallas de blindaje, películas adhesivas y tomas de tierra, entre otros. Consulta a un experto para encontrar la mejor opción.

4. Siempre que sea posible, coloca los electrodomésticos contra paredes que den al exterior. De esta manera, la radiación emanará hacia fuera y evitaremos que la contaminación se quede retenida en las estancias interiores.

5. Desconecta todos los equipos que no están en uso, reduce el uso de aire acondicionado, evita el uso de materiales como moqueta, encimeras y algunos tejidos que también son fuente de estática y/o de radiación electromagnética.

6. Por más cómodo que estés, evita apoyar tu laptop o tablet sobre tus piernas, poner el celular debajo de la almohada, y mucho menos, ponerlo cerca del pecho o de tus órganos sexuales. Estarías creando un bombardeo electrónico innecesario sobre partes muy sensibles.

Con el avance tecnológico, la contaminación electromagnética es un enemigo silente que todos tenemos cerca y que sigue avanzando sin que hagamos nada para detenerla.

Es momento de informarnos, actuar y de evitar sus posibles consecuencias.


(*) El Doctor Diego Díaz Martín es Biólogo, Master en Gerencia Ambiental y Doctor en Proyectos de Ingeniería Ambiental. Es Presidente y Fundador de Vitalis. Síguelo en sus redes sociales para más informaciones como esta: @DDiazMartin

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Venezuela no cuenta con políticas, ni estadísticas oficiales, ni metas para incentivar el reciclaje

  • Cada 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje
  • Muchos son los beneficios ambientales y socioeconómicos que trae consigo el reciclaje
  • Reciclar es importante, pero no es la única solución al problema de la basura
  • Capacidad de las empresas recicladoras están muy por debajo de la generación actual en Venezuela
  • Menos del 15% de la basura que se produce diariamente en Venezuela es reciclada.
  • Reducción de la generación y fomento del reuso, deberían complementar las acciones de reciclaje.
  • Reutilizar no es reciclar, pues existen diferencias fundamentales.
  • Al menos 250 mil empleos directos pudieran crearse en Venezuela con el reciclaje
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Prevención de la contaminación de los suelos: un desafío para la humanidad.

Dr. Daniel Corrales Pérez (*)

Una de las principales causas de la contaminación de los suelos, es el crecimiento poblacional y el aumento de la producción de bienes, con una filosofía y estrategia económica globalizada enfocada en producir bienes de corta duración y poca vida útil, que se traduce en mayores ganancias. Sin embargo, la satisfacción de las multi demandas de las sociedades actuales se traduce en la generación de grandes volúmenes de desechos sólidos, líquidos y gaseosos, que terminan siendo liberados en los suelos. La problemática de la contaminación de los suelos en el mundo es un tema que requiere urgentes soluciones y por lo tanto, los gobiernos, universidades, empresas multinacionales y sociedad civil deben destinar mayores esfuerzos y recursos para encontrar alternativas para remediar los suelos y detener el avance expansivo y masivo de la contaminación.

Particularmente en el sector agrícola, una vía estratégica para aumentar la resiliencia natural de los suelos ante los efectos de la contaminación, debería ir orientada a promover y fomentar la actividad microbiológica de los suelos para aumentar la capacidad de biodegradación. Por consiguiente, se deberá de aumentar los contenidos de materia orgánica en los suelos mediante la incorporación de residuos de cosechas y abonos orgánicos. Por otro lado, evitar la compactación del suelo, los incendios forestales y quemas agrícolas. Así mismo, se debe priorizar el uso de productos biodegradables para el control de plagas y enfermedades de los cultivos.

El manejo, la regulación y el control de productos químicos utilizados en las industrias, así como, la gestión inclusiva de los residuos descargados hacia el suelo de forma accidental o intencional, deben ser parte de los principales retos y desafíos que hoy en día debe emprender la humanidad. De lo contrario, se verán afectadas la diversidad de funciones que desempeñan los suelos y que puede repercutir en problemas de salud pública. Finalmente, la transformación cultural, política y económica que la sociedad experimente a favor de la conservación y protección ambiental de los suelos, garantizará en gran medida la producción de alimentos sanos y consecuentemente la vida en la tierra.


(*) Ing. MSc. Dr. Sc. Director ejecutivo de CORES Consultores GeoAmbientales, tiene 20 años de experiencia laboral y su expertise se enfoca en valoración de la peligrosidad de residuos mineros y alternativas de remediación.

Linkendin: https://www.linkedin.com/in/daniel-corrales-p%C3%A9rez-ing-msc-dr-sc-6b680895/

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Entra en vigor el Convenio de Minamata sobre contaminación mercurial

Por Julio Cesar Centeno (*)

El Convenio de Minamata sobre el Mercurio es un tratado mundial para proteger la salud humana y el medio ambiente de los efectos adversos del mercurio.  Entró en vigor el 16 de agosto de 2017.

La primera Conferencia de las Partes se celebró del 24 al 29 de setiembre de 2017 en Ginebra, Suiza.

El Convenio trata sobre un metal usado a nivel mundial y omnipresente que, si bien es de origen natural, tiene un amplio uso en objetos cotidianos y se libera a la atmósfera, al suelo y al agua desde diversas fuentes.

El control de las emisiones antrópicas de mercurio a lo largo de su ciclo de vida ha sido un factor clave a la hora de determinar las obligaciones del Convenio. Sus aspectos más destacados incluyen:

  • la prohibición de nuevas minas de mercurio
  • la eliminación gradual de las existentes
  • la reducción del uso del mercurio en una serie de productos y procesos
  • la promoción de medidas de control de las emisiones a la atmósfera, a la tierra y al agua
  • la regulación del sector de la minería artesanal y a pequeña escala.
  • el almacenamiento de mercurio y su eliminación una vez que se convierte en residuo
  • los puntos contaminados de mercurio y temas sanitarios.

El mercurio se encuentra en una amplia variedad de productos, desde mascara, amalgamas dentales, termómetros y cremas para la piel, hasta miembros de la cadena alimenticia por contaminación de aguas, suelos y atmósfera. La Unión Europea (UE) acordó prohibir el uso de implantes odontológicos con mercurio en niños y mujeres embarazadas a partir del 2018.

El mercurio también se utiliza en multiples productos caseros, como lámparas fluorescentes, baterías e interruptores eléctricos. El 90% de los aparatos electrónicos son desechados sin reciclaje, unas 50 millones de toneladas al año, en donde el mercurio se encuentra junto a otros contaminantes peligrosos como cromo, cadmio, titanio, arsénico y plomo. Otra fuente de contaminación son los residuos de hospitales.

No hay niveles seguros a su exposición. Todos los seres vivos nos encontramos en riesgo cuando se emite. Los mas vulnerables son los niños, las mujeres embarazadas y las poblaciones que consumen agua o peces contaminados.

El metilmercurio (CH3 Hg+ ) es la forma de mercurio con mayor responsabilidad por la contaminación con mercurio de los peces y mariscos, así como de las aves y mamíferos que se los comen. Cuando una persona ingiere metilmercurio, el estómago y los intestinos lo absorben en forma mucho más completa que el mercurio inorgánico. Los principales efectos sobre la salud humana por exposición a metilmercurio son efectos neurotóxicos (parestesias, ataxia, neurastenia, pérdida de visión y audición) en adultos y toxicidad para los fetos de mujeres expuestas durante el embarazo. También se ha demostrado un efecto genotóxico que da por resultado aberraciones cromosómicas en poblaciones expuestas a metilmercurio

Minamata alude a esa pequeña comunidad costera japonesa que se dió a conocer cuando se confirmó en 1956 una de las peores tragedias humanas causadas por este metal pesado, al consumir sus integrantes peces con altos niveles de mercurio. No fueron sino las fotos del reportero norteamericano Eugene Smith tomadas en 1971 (véase algunas de ellas en este enlace) las que interpelaron al mundo sobre este drama humano, pese a los esfuerzos en Japón para que no trascendiera mayormente (véase nota sobre el libro de Eugene Smith y la

Hasta finales de mayo del 2013, el número total de pacientes certificados era de 2.977 (1.784 en la Prefectura de Kumamoto, 491 en la Prefectura de Kagoshima y 702 en la Prefectura de Niigata), de los cuales 646 (330 en la Prefectura de Kumamoto, 130 en la Prefectura de Kagoshima, y 186 en la Prefectura de Niigata) siguen con vida. Mientras tanto, el 16 de abril de 2013 el Tribunal Supremo dictó una sentencia para dos casos que demandan la anulación de las decisiones respectivas del gobierno de rechazar la solicitud de la certificación bajo la Ley de Indemnización.

La convención de Minamata es un paso agigantado hacia la supresión del uso de mercurio tanto en la minería como en actividades industriales. Establece el marco jurídico necesario para proceder contra quienes desacaten las regulaciones sobre la producción, el uso y la disposición de residuos de mercurio.

Unos 14 millones de mineros alrededor del mundo se encuentran expuestos al mercurio, especialmente en la explotación de oro por métodos artesanales en mas de 70 países. En la actualidad hay alternativas tecnicas y económicas para su eliminación en estas actividades.

A la fecha de su entrada en vigor, este convenio internacional de Minamata cuenta con 128 firmas y 74 ratificaciones (véase estado oficial de firmas y ratificaciones).

Si bien lo han firmado, no aparecen en la lista de Estados Partes por no haberlo ratificado para el 02 de Octubre 2017: Reino Unido, España, India, Italia, Nueva Zelandia, Rusia, Corea y Sudáfrica, a diferencia de Estados Unidos, Canadá, China, Alemania y Francia que sí lo han ratificado.

En América Latina figuran como Estados Partes Argentina, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras,  Perú, Nicaragua, Uruguay, México y Panamá. En este enlace está disponible un informe sobre la implementación de este instrumento internacional en América Latina y en el Caribe.

Con la notable excepción de Guatemala, Centroamérica es parte a este novedoso instrumento. Chile, Colombia y Venezuela han optado por no someterse aún a este tratado.

 

(*) jc-centeno@outlook.com

 

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Contaminación del agua: un problema que afecta y compromete al recurso hídrico del futuro.

Ing. Javier Alejandro González Contreras (*)

El agua es un recurso natural finito, indispensable para la subsistencia de todo ser viviente. Sin embargo, su contaminación, está comprometiendo su disponibilidad presente y futura.

La disponibilidad de agua promedio anual en el mundo es de aproximadamente 1,386 millones de km3, de los cuales el 97.5% es salada y sólo 2.5%, es decir 35 millones de km3, es agua dulce. De esta cantidad casi 70% no está disponible para consumo humano debido a que se encuentra en forma de glaciares, nieve o hielo.

El agua para su uso es la llamada dulce, proveniente de ríos y mantos acuíferos, sin embargo, la misma debe ser potabilizada para su consumo humano.

Se puede considerar que el agua está contaminada cuando es alterada en sus propiedades, haciéndola peligrosa para su uso en las actividades humanas o para el resto de los seres vivos.

Las principales fuentes de contaminación del agua proceden de la agricultura, el sector doméstico, las industrias y el petróleo. La situación es tan grave que menos de 20% de las aguas residuales son tratadas en América Latina.

Existen diferentes métodos utilizados por los seres humanos para ayudar a controlar la contaminación del agua. Su selección dependerá del destino final que se le dará al agua, así como del grado de contaminación existente en la misma y dependerá las características particulares del agua a tratar, así como de la calidad requerida, del tipo y cantidad de residuos que se generen durante los procesos.

La aceptación de la comunidad o grupos de personas a la que le brindará el beneficio es clave en este proceso, así como el método seleccionado pues permitiría la generación de subproductos como fertilizantes o biogás, que aporten ventajas económicas y contribuyan a la sustentabilidad de esa región.

El tiempo de vida útil de los equipos empleados en los métodos de tratamiento, la disponibilidad del terreno, sus características, y el costo del mismo para la implementación de los procesos y del costo de inversión, de operación y mantenimiento del proyecto también son criterios de selección importantes.

Otros elementos para tomar la decisión apropiada son el diseño, construcción y equipamiento requeridos en el proceso, la sencillez de operación del proceso, la seguridad de operación sin que presente fallas que afecte la calidad del proceso, el personal que se requiera para su operación y la disponibilidad de refacciones para proporcionar el mantenimiento preventivo-correctivo.

Finalmente, y no menos importante, el impacto que genere al medio ambiente durante su operación, como la producción del ruido, malos olores, condiciones para la reproducción de animales dañinos o molestos, son criterios fundamentales en la selección del método usado para controlar la contaminación del agua.

Para mitigar los efectos sobre la contaminación del agua, debe existir coordinación y cooperación en las diferentes autoridades quienes deben seleccionar las tecnologías más apropiadas para la conservación de los recursos hídricos.

Sin embargo, la principal responsabilidad recae en cada uno de nosotros, ya que tenemos que hacer conciencia que al verter toda clase de basura o desechos que contaminan al medio ambiente y particularmente al agua, atentamos contra nuestra propia existencia y el de las generaciones futuras.

 

(*) Ingeniero Industrial, translogme@gmail.com

Armas Quimicas

Las armas químicas están impregnadas de odio.

Por Diego Díaz Martín, PhD. @DDiazMartin (*)

Las armas químicas han sido usadas en guerras silenciosas, en las que sustancias tóxicas son liberadas al ambiente para matar. Su creación, al igual que cualquier otro tipo de arma, está ligada al odio, impregnadas de desprecio, intolerancia y xenofobia.

Pese a haber sido prohibidas en 1925, tras su uso en la primera guerra mundial, 189 países se unieron para ratificar la decisión de eliminar su uso a partir de 1997, con la entrada en vigor de la a Convención sobre las Armas Químicas. Este acuerdo multilateral, prohíbe el desarrollo, producción, almacenamiento, transferencia y empleo de armas químicas, y dispone, además, su destrucción.

Lamentablemente, no todos los gobiernos del mundo se alinearon a esta decisión, y aún persisten grupos abominables que las utilizan con premeditación y alevosía, para fines contrarios al derecho a la vida.

Entre las armas químicas más potentes destaca el novichok-5, considerada por algunos especialistas como la sustancia más tóxica. Fue desarrollada en la ex Unión Soviética, y a diferencia de otros agentes gaseosos o líquidos, es un polvillo cuyos efectos conducen a la muerte tras un paro respiratorio o cardíaco.

Otro gas de alta toxicidad es el VX, un compuesto organofosforado que afecta al sistema nervioso, y puede llegar a producir la parálisis total de una persona, hasta matarla. Por su letalidad, es considerado un arma de destrucción masiva.

El gas sarín, por su parte, es un neurotóxico que ataca el sistema nervioso central de los seres humanos, haciendo que los impulsos cerebrales se sobreexciten, por lo que los músculos no se puedan relajar, generando espasmos que terminan con la muerte de la persona por asfixia.

Más toxico que el sarín, es el ciclosarín, un agente sintetizado originalmente durante la segunda guerra mundial por los alemanes para uso militar, extremadamente tóxico para el sistema nervioso humano.

Un pesticida, llamado tabún, es otra de las armas químicas más letales del planeta, produciendo contracciones musculares que conducen al coma de las personas afectadas, hasta producirles la muerte.

Junto con el sarín, el ciclosarín y el tabún, otra sustancia química llamada  somán, forma parte de los agentes nerviosos denominados serie-G. El somán también es altamente tóxico y ataca el sistema nervioso, actuando a una velocidad impresionante, provocando convulsiones y parálisis respiratoria.

Las semillas del ricino también son usadas en la producción de armas químicas. De allí se obtiene un compuesto llamado ricina, que produce grandes fallas del sistema respiratorio humano, provocando náuseas, vómitos, hemorragias internas, deficiencia hepática y el colapso del sistema circulatorio humano.

Finalmente, otra arma muy usada en las guerras silenciosas, es el gas mostaza, que genera en las personas afectadas ampollas y asfixia agónica, dejando lisiadas a la mayoría de las personas que son atacadas con él, pues no siempre produce la muerte.

Los productores de armas químicas han sido Estados Unidos de América, Alemania, Japón, Gran Bretaña, Francia y China. Sin embargo, hay quienes aseguran que Israel, Birmania, Corea del Norte, Angola, Sudán del Sur, Egipto y Siria, también pudieran haberlas producido o almacenado.

Al igual que cualquier tipo de armamento, las armas químicas están impregnadas de odio, y deberían ser erradicadas de la faz de la tierra.

 

(*) Biólogo, MSc. en Gerencia Ambiental y Doctor en Ingeniería. Director General para las Américas de VITALIS. @ongvitalis

Imagen cortesía de DailyMail.

 

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¿Qué hacer con nuestros residuos?

crisoforo-mecinas-cruz Crisóforo Mecinas Cruz (*)

Durante los últimos 50 años, la población mundial se ha multiplicado considerablemente planteando una serie de retos para las ciudades. Solo para tener una idea, en 2012 se generaban 1,300 millones de toneladas anuales de residuos en el mundo y se espera que para 2025 la cifra aumente a 2,200 millones de toneladas.

A medida que se ha incrementado el volumen de residuos, también ha aumentado el tiempo requerido para su degradación, como es el caso de las bolsas plásticas y de muchos equipos electrónicos, los cuales representan un riesgo al medio ambiente. Estos materiales contienen componentes tóxicos que requieren un proceso especializado para su recolección, disposición y tratamiento.

En muchas ciudades la disposición de residuos se continúa realizando al aire libre o mediante la quema indiscriminada de los mismos, lo que ha ocasionado la contaminación del suelo, los ríos e inclusive los océanos, al ser vertidos directamente en ellos. Por ello requerimos llevar a cabo una gestión integral de los residuos mediante la implementación sistemática de acciones para su manejo, incluyendo normativas, operativas, financieras, de planeación, sociales, educativas, y de monitoreo, entre otras.

Tales acciones comprenden todo su ciclo, desde su generación hasta la disposición y tratamiento final, con el objeto de lograr beneficios ambientales, y la optimización económica de su manejo y su aceptación social, conforme a las circunstancias de cada localidad o región. Lo anterior es parte de la responsabilidad conjunta entre productores, distribuidores, consumidores y de los gobiernos, entre otros actores.

Nuestro papel como consumidores debe enfocarse en tres principios básicos para disminuir la producción de residuos y reducir su impacto en el medio ambiente. El primero es la reducción, evitando el consumo de productos que generen mayores residuos, como es el caso del agua y de los refrescos que vienen en botellas de pet, así como productos cuya vida útil sea muy corta, como en el caso de algunos aparatos electrónicos. El segundo es la reutilización, eligiendo aquellos cuyo envase podamos volver a utilizar como contenedores o materias primas en otro proceso. El tercero es el reciclado, para lo cual hay que revisar sus características  y separarlos desde la fuente para facilitar dicho proceso.

Mediante estas acciones podemos empezar a reducir el daño que nuestros residuos causan al ambiente debido a la contaminación del suelo, del agua o del aire. No  olvidemos que cada acción cuenta y si las sumamos para resolver el complejo problema de los residuos, podemos ayudar a su solución.

(*) Ingeniero Civil, cmecinas@hotmail.com

Fuente de la imagen de basura: Diario El Argentino.

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Toallas Sanitarias Reutilizables, ¿Realmente Ecológicas?

Por Dr. Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS (*)

Recientemente se dio a conocer a través de una televisora del gobierno, un video con una propuesta de “toallas sanitarias ecológicas”, promovida por una cooperativa socio-productiva. Debo confesar que el entusiasmo de sus proponentes me convenció a verlo completo, antes que fuera retirado de YouTube el día de hoy.

Pese a que no se trata de una idea original, pues solo en esa red social existen alrededor de 300 videos con propuestas afines, la información captó la atención de mucha gente en Venezuela, en especial de las damas.

Como es de esperar, no soy usuario de estos utensilios, por lo que decidí hacer una consulta entre mis colegas mujeres, no sólo como “usuarias frecuentes” de un insumo como éste, sino como conocedoras del impacto ambiental de estos recursos de primera necesidad. La respuesta ante mi pregunta no se hizo esperar: de 35 damas, todas prefirieron la opción desechable pese a su impacto ambiental, alegando que la opción reutilizable era “inaceptable en el mundo moderno de hoy”, “una vuelta al pasado”, “una pérdida de confort” y hasta algunas se atrevieron a tildarla de “asquerosa”.

Siendo consistente con la causa ambiental que es la que realmente me ocupa, debo reconocer que proponer la sustitución de un producto desechable por uno reutilizable, es siempre útil para el ambiente y debe ser evaluado. Los impactos ambientales negativos de una toalla sanitaria desechable existen, y aunque no han sido tan estudiados como uno se imaginaría, se estima que un artículo femenino de estos tirado al aire libre, puede durar en la naturaleza entre 100 y 300 años sin degradarse, dependiendo de su composición, y del grado de exposición a la intemperie, en particular del sol, el aire y la lluvia.

Sin embargo, en el mundo de hoy, en el que las mujeres han logrado tantas conquistas, sería absurdo pensar que en reduzca_la_reutilizacion_reciclan_el_logotipo_pegatina-r1be16fbe1d184c7185e85ec860be29b5_v9waf_8byvr_512este siglo se intente volver a los hábitos de nuestras abuelas, cuando existen alternativas para reducir y mitigar los daños ambientales, y en todo caso, compensarlos. Tan seguro estoy de esto, que si a mis abuelas les hubiesen dado la opción de usar la opción descartable, no lo hubiesen dudado, pues la dinámica de la modernidad en la que hoy en día se ejerce la comodidad, el tiempo nunca es suficiente.

También creo importante reconocer el esfuerzo de algunas empresas en propiciar distintos modelos y diseños, con nuevos materiales, que reducen el consumo de materiales, y disminuyen las reacciones adversas al contacto, bien estudiadas por los especialistas. Sin embargo, es pública y notoria la materia pendiente de disminuir sus impactos ambientales, por lo que se requieren nuevos y mejores productos ecodiseñados, donde se promueva el uso de materiales biodegradables, la reducción en el consumo de materiales, y la disposición final rápida y segura, además de la reducción del consumo de agua y energía en su producción.

Algunas lectoras en las redes sociales me han pedido que no deje por fuera los efectos que para la salud humana tienen las toallas sanitarias desechables, que ocasionan alergias y otros efectos en algunas mujeres, lo cual debe ser abordado con responsabilidad por los fabricantes, bajo la supervisión de las autoridades. Asimismo, los gobiernos deben promover los estímulos requeridos para incentivar la investigación y el desarrollo de nuevos proyectos como la Copa Menstrual y las Emponjas Marinas, creando alternativas hipoalergénicas y libres de restricciones propias de los mercados transnacionales que limitan su utilización.

En cuanto al uso como abono para las plantas de la sangre y los otros fluidos menstruales, desprendidos del lavado de la toalla sanitaria reutilizable (ya usada),  me gustaría precisar que es una muy mala idea. Si bien existen algunas iniciativas en las que se usa la sangre de animales como abono, tras procesos químicos y biológicos muy cuidadosos y rigurosamente controlados, no es menos cierto que para lavar estas toallas sanitarias seguramente debería usarse mucha agua (a veces no disponible en algunas zonas del país), además de jabón y hasta quizás cloro, estos últimos contaminantes para los suelos y las mismas plantas, por lo que deben ser tratados apropiadamente.

Para los ambientalistas resulta claro que las toallas sanitarias reusables ocasionan menos impactos ambientales que las desechables. Sin embargo, no son “ecológicas”, pues  se trata de un producto de higiene íntimo que, para lavarse, requiere utilizar sustancias químicas y agua, además que al presentarlas en diseños y colores, seguramente se usaron tintes contaminantes, sin olvidar que en la producción del algodón y las telas, probablemente usaron fertilizantes.

Con tantos problemas ambientales importantes en el país, llama la atención que se dedique tanta atención a esta propuesta a distintos niveles, lo cual hace dudar qué está detrás de la misma, y si la escasez de marcas o la falta de materiales para su elaboración, o el contexto político actual, permean una propuesta que a todas luces no es ecologista.

Si algo bueno puedo sacar de esta experiencia, es el entusiasmo de las jóvenes en su propuesta, pues están buscándole solución a un problema que en algún momento debe ser abordado profesionalmente, sin comprometer el confort y calidad de vida lograda en la presente generación de mujeres. Sin embargo, como docente e investigador les recomendaría asesorarse mejor con algún experto ambiental, asegurándose de no cometer errores de otras propuestas similiares.

A las empresas, por su parte, espero les quede claro el mensaje que deben continuar sus esfuerzos para ecodiseñar sus productos, disminuyendo sus impactos ambientales negativos a lo largo de su ciclo de vida, sin comprometer la comodidad y la salud de sus usuarias, pero reduciendo los daños ambientales de sus productos, por más útiles que puedan ser o parecer, y sin olvidar sus efectos adversos en la salud de algunas personas.

Con tantos problemas ambientales importantes para el país, las “toallas sanitarias ecológicas” quedan dentro de la larga lista de pendientes en la posición “quién sabe”, y además forman parte de los desechos considerados infecto-contagiosos de acuerdo con la Ley, por lo que deben ser manejados con cuidado. Con esto no quiero decir que no sea un problema ambiental que deba abordarse en algún momento, sin embargo frente a la lista de más de 70 problemas ambientales estudiados por VITALIS a finales del 2012, creo que es imprescindible priorizar y no dejarse llevar por la diatriba política.

En un país como el nuesto, lo importante debería ser lo realmente urgente, sin tildes partidistas ni mensajes ideologizantes, de cualquiera de los bandos en conflicto, y menos aún, con un código postal diferente al de Venezuela.

(*) Diego Díaz Martín también es Jefe del Departamento de Estudios Ambientales de la UNIMET.

Email: ddiazmartin@vitalis.net

Twitter: DDiazMartin

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