Por Gustavo Suárez Solis (*) @GustavoZuar

  • En México se desperdician alrededor de 20 millones de toneladas, suficientes para alimentar a 7.3 millones de mexicanos.
  • 18 mil millones de metros cúbicos de agua y energía suficiente para surtir a 274 millones de hogares, se pierden anualmente con el desperdicio de alimentos.
  • 193 millones de toneladas de GEI se suman anualmente al calentamiento global por el desperdicio de alimentos.
  • El kit educativo desarrollado por la Comisión para la Cooperación Ambiental, dirigido a niños y jóvenes, busca empoderar a la juventud a prevenir y reducir el desperdicio de alimentos en Canadá, Estados Unidos y México.
  • Vitalis y GBP apoyarán la implementación de este esfuerzo educativo en México.

Los alimentos desperdiciados anualmente en América del Norte superan las 168 millones de toneladas, cantidad suficiente para alimentar a más de 260 millones de personas, el equivalente a la población completa de varios países en África, como Niger, Mali, Burkina Faso, Yemen, Etiopía, Kenia, Somalia y Sudán del Sur, entre otros.

La frase “Tanta gente muriendo de hambre, y tú desperdiciando la comida” cada vez se oye menos en nuestra sociedad. En cambio, otras como “Ya no quiero”, “Me serví mucho”, “Se me quitó el hambre” lamentablemente son cada vez más comunes.

Al desperdicio de alimentos se une la enorme cantidad de agua y energía que se pierde anualmente. Solamente en el vital líquido, se despilfarran al menos 18 mil millones de metros cúbicos, cantidad equivalente a 7 millones de albercas olímpicas. En electricidad, la pérdida anual de alimentos en América del Norte se equipara al consumo equivalente a 274 millones de hogares en ese mismo lapso.

La situación del desperdicio de alimentos en el mundo es tan grave, que organizaciones intergubernamentales como la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), han hecho un llamado a la acción ciudadana para detener esta realidad tan lamentable, particularmente en América del Norte. Como parte de ello, la CCA ha desarrollado diversas herramientas, entre las que figura un kit educativo denominado “Los alimentos importan”, dirigido a sensibilizar a niños y jóvenes para reducir el desperdicio de alimentos.

Gabriela Sánchez, Líder de Proyecto de la CCA sobre la prevención y reducción del desperdicio de alimentos, destaca que al informar y sensibilizar a niños y jóvenes a través de datos reales sobre sus efectos ambientales, económicos y sociales, se les puede motivar para que realicen acciones sencillas. Esto los incentivará también a modificar sus hábitos, convirtiéndose así en parte de la solución.



México: 20 millones de toneladas de alimento se van a la basura.

Cifras del Banco Mundial alertan sobre la pérdida de alimentos en México, estimándola en alrededor de 20 millones de toneladas, situación que se podría agravar con sistemas deficientes de distribución y conservación de alimentos. Según algunos analistas, evitar esta pérdida podría servir para alimentar a 7.3 millones de mexicanos.

Compromiso ciudadano

Para Mariana Tejado, socia de la consultora Green Business Partners, “Nuestro país requiere de mexicanos comprometidos con la protección ambiental que busquen además un impacto social positivo”. Por ello, “la reducción de los desperdicios de alimentos es una oportunidad para unir esfuerzos, cambiar nuestros hábitos y pugnar por un verdadero desarrollo sostenible”.

Diego Díaz Martín, académico del Tecnológico de Monterrey y Director General de la ONG internacional Vitalis, asegura que“el rol de la juventuden el cese del despilfarro de alimentos es clave”. El investigador recuerda las cifras de la UNICEF que aseguran que diariamente alrededor de 6 mil cuatrocientos niños mueren de hambre en el mundo, “situación que podría cesar al asumir un comportamiento más responsable en la producción, distribución y consumo de alimentos en el planeta”.

La Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA) cuenta con el apoyo de Vitalis y GBP en México para sensibilizar e informar—en una primera etapa—a niños de diversas escuelas de Cuajimalpa y Huixquilucan, así como a jóvenes universitarios de la Ciudad de México. El propósito principal, reducir el desperdicio de alimentos en la República Mexicana, contribuyendo asimismo a la conservación de los recursos naturales.

(*) Presidente de Vitalis en México (ONGVitalis Latinoamérica), www.vitalis.net. gsuarez@vitalis.net