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Tecnologías Sustentables en la Agricultura: Una segunda revolución verde.

Por Ing. Aketzalli Hernández (*)

La Primera y Segunda Guerra Mundial impulsaron la Revolución Verde al erigir la necesidad de mayor cantidad de alimentos, así como de recuperar la economía en zonas rurales afectadas por la guerra, es así que en los años 50 ́s la Fundación Rockefeller, financió tecnologías para desarrollar agroquímicos derivados del petróleo.

Los resultados de estas nuevas tecnologías habían sido exitosos, se redujeron los problemas de hambre, así como las pérdidas por especies invasoras, sin embrago, dos décadas después de la Revolución verde, el ser humano percibió los efectos negativos consecuentes del uso de agroquímicos y malas prácticas de agricultura, por ejemplo, cerca del 60% del suelo a nivel mundial había sufrido perdida de nutrientes, derivado de la alta cantidad de agroquímicos; la demanda de agua aumentó más del 50% para cubrir el riego de cultivo y en México hasta el día de hoy hemos perdido un poco más de la cuarta parte de nuestra biodiversidad.

Estas externalidades negativas nos han orillado a buscar tecnologías que satisfagan las necesidades de alimento y rentabilidad económica de la población presente sin afectar a las siguientes generaciones y el medio ambiente, bajo esta necesidad nace la idea de una Segunda Revolución Verde. Las nuevas tecnologías verdes deben estar basadas en tener un consumo menor de agua, reducir la cantidad de agroquímicos y descentralizar la agricultura para impulsar una economía eficiente para agricultores y consumidores que fortalezca el desarrollo sustentable.

Tecnologías en el Mundo.

En países como Australia y México el desarrollo de los Big Data y aplicaciones para teléfonos inteligentes han permitido a los agricultores monitorear los cultivos para obtener datos estadísticos y características particulares de cada plantación, por lo tanto, se reduce la cantidad de uso de agua para riego y agroquímicos verdes.

Como una solución para descentralizar la agricultura y obtener una economía circular, algunas industrias de Alemania han diseñado una Agricultura Urbana Vertical, basada en sistemas inteligentes de refrigeración y luz led para mantener los cultivos a un clima propicio que les permita eficiencias hasta del 95%, disminuyendo el uso de agroquímicos y costos de logística y transporte.

Los beneficios sociales de estas tecnologías se ven reflejados en que la población pude adquirir alimentos de calidad sin que su derecho a la salud se vea afectado mientras que a su vez se generan nuevos empleos en áreas sistémicas y desarrollo en investigaciones científicas.

La población que vive en países subdesarrollados necesita de estos beneficios sociales, pues son quienes tienen un mayor impacto ambiental negativo e insuficiencia de alimentos, sin embargo, se necesitan grandes inversiones monetarias e investigación científica, de las que carecen, por lo tanto, debemos apegamos al principio sustentable de que las naciones deben compartir sus tecnologías innovadoras con el objetivo de que la Agricultura Sustentable a nivel global tenga un desarrollo exitoso.

Esta Segunda Revolución verde también debe estar basada en la integración de las comunidades de pueblos indígenas y sin la discriminación de género o algún otro tipo, cada uno de los seres vivos que habita en el planeta Tierra tiene derecho de vivir de sus recursos naturales, por lo tanto, cada uno tiene la obligación de protegerlos.


(*) Aketzalli López Hernández, Ingeniera Mecánica Electricista, Estudiante de la Maestría en Tecnologías para el Desarrollo sustentable en la Universidad Anáhuac Norte.

Miembro del Comité de Energías Renovables del Colegio de Ingenieros Mecánicos Electricistas, con experiencia en Manufactura.

@aketzallilopez1

 

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Biodiversidad y tecnología, la mejor combinación.

Por Ing. Regina Meléndez (*)

La vida en nuestro planeta comenzó hace aproximadamente 3.5 miles de millones de años y a la par se dio el inició de la biodiversidad. La biodiversidad es la variedad de especies vivas que habitan en nuestro planeta, desde los virus microscópicos y las plantas más pequeñas, hasta los animales más grandes, y extensos paisajes. La tecnología, de manera general, es la aplicación del conocimiento para generar nuevos métodos, procesos, servicios, dispositivos e innovación.

La biodiversidad es una pieza fundamental para la vida del ser humano, ya que es quien nos mantiene en un estado de salud óptimo, otorgándonos agua, aire y alimento. Durante muchos años los seres humanos no fuimos conscientes sobre la importancia que tiene para nuestro desarrollo y sobrevivencia. Nos encargamos de consumirla sin control, les dimos un valor monetario a los animales y los matamos para obtener sus pieles, colmillos, patas, cuernos o solo por diversión; deforestamos áreas para construir grandes ciudades, fábricas, campos de cultivo y no pensamos en el daño que nos hacíamos.

Ahora vemos las consecuencias de nuestros actos, empezamos a despertar e iniciamos la remediación de nuestro daño. Las Naciones Unidas declaró los años 2010-2020, como la década de la biodiversidad; se iniciaron movimientos para su cuidado, conservación y preservación. Las 20 metas de Aichi, invitan a todo el mundo a crear una nueva conciencia y la meta número 19, nos habla sobre el involucramiento de la tecnología para poder avanzar en la conservación de la biodiversidad y que debe trasmitirse.

Hoy en día existen diferentes fundaciones, organizaciones e instituciones, gubernamentales y privadas en todo el mundo que han unido sus fuerzas para la generación de tecnologías que nos ayuden al cuidado y conservación de la biodiversidad, por ejemplo: el uso de GPS, drones, impresiones 3D, satélites, cámaras infrarrojas, códigos de barras, chips, collares de identificación y más.

Aún falta mucho por avanzar, ya que lo que se está haciendo no es suficiente para revertir el daño a corto plazo, se necesita una sociedad más involucrada, además de solidaridad y preparación, para así ayudarle a la naturaleza a revertir los daños causados.

Conservar  y cuidar la biodiversidad es responsabilidad de todos, ya que solo tenemos un planeta y apoyarnos de las nuevas tecnologías para evitar su pérdida, nos ayuda a cumplir cada una de nuestras metas y mejorar nuestro calidad de vida.


(*) Ingeniería Agrícola en la UNAM y actualmente estudió el posgrado en Tecnologías para el Desarrollo Sustentable en la Universidad Anáhuac, tengo 8 años trabajando para la constructora ICA, como responsable del área de Medio Ambiente. regina.melendez@ica.mx

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Gestión de los residuos sólidos, una realidad que nos aqueja.

Por Ing. Ana Paola Vargas Chávez .

La generación de los residuos sólidos urbanos (RSU) es una consecuencia inevitable en busca de la satisfacción de las necesidades básicas de los seres humanos, convirtiéndose actualmente en una de las principales problemáticas ambientales no sólo en México, sino a nivel global, debido al aumento acelerado e insostenible que se ha ido presentado durante los últimos años.

Ésta problemática ha sido resultado de múltiples factores que la han ido acrecentando hasta un nivel preocupante. Factores como el incremento exponencial de la población, la innegable concentración de ésta en los núcleos urbanos, los cambios en nuestros hábitos de consumo, entre otros, traen impactos negativos hacia el medio ambiente, y consecuentemente en la salud de las personas y en nuestra economía.

Debido a la tendencia de crecimiento presentada en la generación de RSU en los últimos años, se vuelve necesario prestar gran atención a los temas relacionados con la gestión integral de los RSU, cuyo objetivo es garantizar el adecuado manejo de los residuos desde su generación hasta la disposición final o hasta su reincorporación en posteriores procesos productivos, por lo que resulta importante conocer cuál es la gestión que se le da actualmente a los RSU y, por supuesto qué opciones tenemos para hacerle frente esta problemática ambiental.

En México, del total de los RSU reportados, más de la mitad son enviados a rellenos sanitarios para su disposición final y sólo un pequeño porcentaje se destina para su valorización. Por lo que es imperativo que se promuevan e implementen instrumentos, programas y planes de política ambiental enfocados a un desarrollo sustentable, en donde se impulse la investigación científica y tecnológica con el fin de darle un mejor tratamiento a éstos residuos e impulsar su valorización.

Por otra parte, es importante empezar a adoptar una economía circular -y no lineal como comúnmente es manejado-, cuyo principio sea cerrar el ciclo de vida de los productos y/o servicios, es decir, proporcionar un mayor valor a los materiales, productos y recursos, en donde se busque que los residuos se conviertan en un recurso para otro proceso y con esto, lograr la preservación de nuestros recursos.

No obstante, la correcta gestión de los residuos sólo podrá ser alcanzada cuando se logre entender que esto es una responsabilidad compartida y no depende de unos cuantos, por lo que es necesario sumar esfuerzos.


(*) Ingeniera Ambiental, egresada de la Universidad La Salle (2011-2015). Actualmente cursando la maestría en Tecnologías para el Desarrollo Sustentable y laborando como Técnico de Medio Ambiente en Mota-Engil México S.A.P.I. de C.V. Linkedin.com/anapaolavargas  Email: paolavch20@gmail.com

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El agua: El bien más preciado del mundo.

Por Ing. Roberto Carlos Muñoz Martínez (*)

El agua es uno de los recursos más importantes y vitales para el desarrollo y crecimiento en la vida del ser humano; y básicamente cualquier actividad que el hombre y la mujer requiera, desde la elaboración de una botella o una prenda de vestir hasta el consumo de alimentos o producción de energía eléctrica.

Derivado de estas actividades el recurso hídrico se ve amenazado por el consumo desenfrenado, el mal uso y la explotación del mismo sin ser conscientes de las consecuencias que podrían presentar la escases del recurso hídrico con el paso del tiempo y el uso que se le destine al recurso suele sufrir una alteración en su composición, destinándolo a permanecer contaminado en el entorno natural, regresando a los ecosistemas sin ser tratada o “aprovechándolo” como único recurso de consumo para el ser humano.

En cualquiera de los tres casos mencionado anteriormente se generan una serie de problemas en cadena como la escases de agua, impactos negativos en la salud por consumo o exposición a los contaminantes en el agua, estrés hídrico mundial, impactos negativos ambientales, económicos y políticos, por mencionar algunos.

Es por ello que el desarrollar nuevos métodos de aplicación, procesos y/o tecnologías que ayuden a remediar la contaminación del agua es de suma importancia y el agua contaminada pueda ser aprovechada de manera eficiente y sustentable hasta donde el ciclo de regeneración por su composición lo permita.

En el mundo existen organizaciones, consejos y redes globales destinadas para la buena administración del recurso y el uso eficiente del mismo, como complemento a buenas prácticas, desarrollos, investigación, prospecciones y datos duros que amplían el panorama de la situación actual y futura con el fin de evitar problemas adicionales y mitigar daños secundarios.

En el caso de México, contamos con leyes, normas, reglamentos y parámetros que se encargan de que se cuente con procesos óptimos para el uso y consumo humano del recurso, ya sea del sector público o privado, pero lamentablemente no siempre se cumplen o las sanciones no son aplicadas como en realidad deberían ser ya que siempre hay intereses de por medio como los políticos y económicos.

A pesar de esta incapacidad por ejercer la ley de manera correcta en el caso del control de la contaminación del agua el país ha logrado la implementación de numerosos proyectos con el objetivo construir, acondicionar, rehabilitar y dar saneamiento a sistemas de aguas contaminadas que pueden ser de rastro, municipales o residuales principalmente.

Es importante destacar las investigaciones y desarrollos en los que participan las Universidades públicas y privadas en materia hídrica, proyectos enfocados a personas de bajos recursos diseñando sistemas de captación de agua y llevándolos a una escala mayor en su aplicación, lo que podría ayudar a reducir la sobreexplotación de los pozos en de México.

El problema parte de una mala enseñanza sobre los recursos en general y contemplando que el recurso del agua es el más importante, se deben emplear medidas y programas educativos que ayuden al buen uso del recurso, independiente a las leyes y normas que nos rigen, la cultura colectiva genera la expansión de buenas acciones acorde al objetivo, por eso mismo las acciones deben ir de raíz para mitigar problemas futuros.

Las soluciones están presentes con el objetivo de mejorar la calidad de vida, la formulación, desarrollo y evaluación de las propuestas en materia de control de la contaminación del agua avanzan lentamente y construyendo a futuro si se sigue un buen programa, investigación y permanencia de los desarrollos propuestos y por proponer.

La implementación de tecnologías podrá reducir un futuro de impactos negativos y drásticos por la falta del recurso, desde un suministro adecuado de los servicios de agua potable y alcantarillado a la población y bienestar social hasta la contribución al desarrollo económico y la preservación de la riqueza ecológica de nuestro país para garantizar un desarrollo sustentable.


(*) Ingeniero en Energías y Desarrollo Sustentable, Manager Assistant and Operations for development renewable energies projects en Centurion Solar. Actualmente estudiante de la Maestría en Tecnologías para el Desarrollo Sustentable en la Universidad Anáhuac México Norte.

www.linkedin.com/in/robertocarlosmm2204

rcarlosmuma@gmail.com

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Gestión Integral de Recursos Hídricos en Ecuador

Ing. Luís Alejandro Padrino (*) @agua_ambiente

Ubicado en la Región Andina al noroeste de Sudamérica, Ecuador es uno de los países de mayor biodiversidad con más de 20.000 especies animales y vegetales. También es reconocido por su cultura ancestral y tradiciones milenarias.

Ecuador es además el país con mayor cantidad de ríos por unidad de área del mundo y cuenta con importantes recursos hídricos con 289.000.000.000 mᶟ/año en sus cauces, lagos y embalses que se localizan en dos grandes vertientes: la del Océano Pacifico con 72 cuencas hidrográficas y la Vertiente Oriental o Amazónica con 7 cuencas hidrográficas.

El potencial hídrico entre las vertientes es muy heterogéneo pese a que ambas tienen superficies relativamente similares (48,62% y 51,38% del territorio), contando la Vertiente Oriental con las 3/4 partes de los recursos hídricos del país, mientras que la mayor concentración de la población está en la Vertiente del Océano Pacifico con el 87% de los 16.755.452 habitantes, lo que conduce a mayores presiones y demandas sobre los recursos naturales de esta región.

Entre las principales problemáticas ambientales de Ecuador destacan: la descarga de aguas residuales provenientes de la mayoría de las ciudades, la minería por el uso del mercurio, la explotación petrolera, el sector agrícola con prácticas degradantes del ambiente como el monocultivo del banano, el uso de agroquímicos y el sector camaronero cuyas actividades generan un impacto negativo en la calidad de los cuerpos de agua.

Cabe destacar que en Ecuador se ha desarrollado una importante industria agrícola y acuícola que contribuyen con el 80% de las exportaciones no petroleras del país, estos sectores también representan el 80% de la demanda hídrica, dividiéndose el resto de la demanda en un 13% para uso residencial y un 7% para uso industrial, la generación hidroeléctrica constituye más de la mitad de la generación nacional con 9 centrales hidroeléctricas, algunas en construcción.

Sin duda alguna la gestión eficiente de los recursos naturales es vital para Ecuador y enfrenta los retos del desarrollo económico, la problemática ambiental y la creciente demanda de agua con un esquema institucional descentralizado para la GIRH encabezado por la Secretaria Nacional del Agua SENAGUA que ejerce el direccionamiento estratégico para el aprovechamiento, conservación y protección del agua organizándose a nivel de cuenca, para lo que se han establecido 9 demarcaciones hidrográficas y numerosos consejos de cuenca hidrográfica para una mayor participación y cercanía de la población, comunidades y usuarios en la toma de decisiones.

Actualmente se realizan múltiples esfuerzos e investigaciones en recursos hídricos tanto superficiales como subterráneos para aumentar la resiliencia al cambio climático, patrocinados por instituciones nacionales e internacionales, así como iniciativas no gubernamentales que buscan promover la GIRH.


(*) Ingeniero Agrónomo especialista en Gestión Ambiental, Recursos Hídricos y Cuencas Hidrográficas, padrinoluisalejandro@gmail.com

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El costo ambiental oculto del turismo.

Por Miguel Villegas, PhD. (*)


El turismo es conocido como la “industria sin chimeneas”. Sin embargo, su incidencia sobre la emisión global de dióxido de carbono (CO2), ha sido objeto de un estudio reciente (The Carbon Footprint of Global Tourism. Nature Climate Change, Mayo 2018), y la evidencia muestra que esta calificación realmente no se corresponden con la realidad. Recordemos que el consenso científico confirma que el exceso de CO2 en la atmósfera es el principal responsable del cambio climático.

El estudio examinó el impacto de actividades ligadas al turismo (transporte, eventos, hoteles, alimentación y comercio relacionado) sobre la producción de CO2 en 189 países, examinando sus respectivas Huellas de Carbono: cerca de la décima parte (8%) de las emisiones globales de CO2 son generadas por este sector de la economía. Este dato resulta preocupante si se toma en cuenta que la industria turística a nivel global crece a una tasa anual cercana al 5%, bastante por encima de otras actividades económicas.  El análisis señala al transporte aéreo como la actividad turística con la mayor cuota de responsabilidad.

Paradójicamente, es precisamente el turismo una actividad particularmente vulnerable a los efectos del calentamiento global, como la elevación del nivel del mar y el incremento en la intensidad y frecuencia de los huracanes, que ya afectan infraestructuras turísticas de islas tropicales, o la disminución de cobertura de hielo y nieve, que atrae numerosos turistas a regiones alpinas. El caso del área del Caribe es ilustrativo. De acuerdo al Banco Interamericano de Desarrollo, el turismo es un pilar fundamental de la economía caribeña, que representa 41% de la exportación de bienes y servicios en la región, y provee 12,6% del empleo total. La devastación generada en el Caribe por el Huracán Irma (2017) tipifica la gravedad de esta problemática. Se predice que la región caribeña será el destino turístico de mayor riesgo en el mundo, entre 2025 y 2050.

¿Ahora que ya han sido documentados, cómo se podrían mitigar estos impactos del turismo? Sería necesario promover un turismo más amigable con el ambiente, que incentive actividades con baja producción de carbono. Aquí juega un papel fundamental la educación e información al turista, así como la acreditación y certificación de los servicios asociados al turismo. En el caso del transporte aéreo, ya existen mecanismos voluntarios de compensación, que involucran el pago por siembra de árboles. Las acciones y la cooperación de cada uno de los responsables, industria turística y turistas, pueden promover cambios que beneficien la salud del planeta.


(*) Licenciado en Biología, PhD. en Biología. Miembro del equipo profesional internacional de VITALIS basado en Barcelona, España. mvillegas@vitalis.net

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Gestión y Manejo de Residuos en México

Por Gabriela Gutiérrez Olguín (*)

La gestión y manejo de los residuos en México aún dista mucho de ser la ideal, y a pesar de que se han hecho avances importantes en lo que respecta a este rubro tan complejo, la sensación de que no es suficiente es patente.

En México, si bien se tiene una legislación, por un lado, pareciera ser que en la mayoría de los casos ésta no es respetada, y tampoco se tiene una revisión estricta de su cumplimiento; y por el otro, no todos los ciudadanos saben que existe tanto una normativa por estado, como una ley general de residuos. Lo mencionado anteriormente, aunado a otros factores, contribuyen a que en México se tenga una mala gestión de los residuos, los cuales no solo contaminan ríos y suelos, sino que también afectan la salud tanto de las personas como de los ecosistemas. Ahora bien, esta mala gestión también interviene en la emisión de gases de efecto invernadero y, por lo tanto, contribuye, dentro del esquema mundial, con las emisiones de metano y CO2 que México tiene, siendo el metano el de mayor impacto. Otra consecuencia de importancia es que la gestión de los tiraderos a cielo abierto es tan mala que después de su vida útil no pueden ser aprovechados esos terrenos, y por lo tanto se pierden y coadyuvan no solo al deterioro ambiental del país sino también al deterioro en la calidad de vida de los habitantes, en especial aquellos cercanos a estos puntos de recepción de residuos.  

Cabe mencionar que a pesar de los intentos de tener un sistema de separación desde el origen, por lo menos en la Ciudad de México, éstos quedan en buenas intenciones si estas medidas no vienen respaldadas de políticas de buena gestión y control en los tiraderos a cielo abierto, y de una consolidación de tecnologías que permitan el re-aprovechamiento de los residuos que pueden ser sujetos a valorización para que ingresen de nueva cuenta al circuito de producción, de modo que se apunte a llegar a una economía lo más circular posible. En otras palabras, el promover a través de la legislación una separación desde el origen sin contar con la tecnología necesaria (camiones, plantas de transferencia) para cerciorarse de que, en efecto, los residuos no van a llegar mezclados a su destino final no sirve de nada. La educación tiene que ir de la mano forzosamente con cualquier programa en materia de gestión de residuos que se tenga, y esta educación tiene que ser a nivel de todos los grupos de interés, y obviamente una planeación estratégica que asegure que lo que se plantea en el proyecto se alcance. Una planeación miope menor a 10 años en materia de gestión de residuos no sirve de mucho, y ésta tiene que estar sujeta a la dinámica poblacional y a la realidad económica del país.

Sin embargo, no todo es tragedia. En México la cultura del reciclaje sí ha permeado, y esto se puede corroborar con el hecho de que México es líder mundial en el reciclaje del PET, y la gestión de papel y cartón también es muy practicada en México. Esto demuestra que se tiene la capacidad para gestionar de una manera adecuada los residuos, por lo tanto, sería bueno comenzar a adoptar y desarrollar sistemas de gestión de los residuos generados en México, y para eso se requiere de un esfuerzo masivo de todas las dependencias estatales para brindar datos confiables tanto de la cantidad de residuo producido, como de su cantidad. Estos datos no solo nos darían información muy valiosa con respecto a los residuos sujetos a valorización, sino que también pueden brindarían información vital para realizar la gestión de los residuos que, por sus características físicas y químicas, no pueden ser valorizados, y que, por lo tanto, terminan yendo a lugares de disposición final.

Finalmente es preciso mencionar que estas medidas no pueden y no deben tardar. La basura que producimos nos está superando, y cuando ya no tengamos lugares en dónde disponer de la misma ¿qué haremos? Es mejor actuar de una vez, y no quedar en un eterno “se hubiera hecho…”. No podemos seguir llegando tarde a los temas que aquejan no solo a la sociedad actual, sino a nuestra supervivencia como especie.  

 

(*) Lic. en Biología por la UNAM y en proceso de titulación de la maestría en Gestión y Auditoría Ambiental por parte de la Universidad del Atlántico de España.  gogabrielagutierrezo2@gmail.com

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Importancia del transporte para el desarrollo sustentable

Por Ing. Rodolfo Rizzo (*)

El transporte es fundamental para el desarrollo sustentable.  Sin él, sería imposible el estilo de vida tal cual lo conocemos. Constituye un elemento neural del sistema de convivencia actual y es pieza clave para el desarrollo.

Se conforma por la red de medios para llevar personas y cosas de un lugar a otro. La tecnología nos ha brindado alternativas para satisfacer las necesidades de transporte, disminuyendo los tiempos de viaje e incrementando el confort.

Los objetivos para el desarrollo sostenible de la ONU refieren en el objetivo #9 sobre industria, innovación e infraestructura, a la construcción de infraestructura resiliente y la promoción de la industrialización inclusiva y sostenible en conjunto con la innovación. Asimismo, los objetivos #11 y #12 contemplan a ciudades y comunidades sostenibles y a producción y consumo responsable como temas fundamentales vinculados al transporte.

Tomando en cuenta que la población mundial se incrementará a los 9,700 millones de habitantes para el 2050, debemos esperar un crecimiento en la demanda de transporte. Por ello es tan importante considerar no solo nuevas formas de transporte, sino también, nuevas tecnologías que sean amigables con el ambiente, y promuevan el desarrollo social, económico y ambiental de las ciudades.

El G20, conjunto de países que representan alrededor del 85% del PIB mundial y del que México es miembro, muestra ciertas tendencias en datos de la última década. Estados Unidos, Canadá, Japón y China destacan como potencias en infraestructura de transporte; México ocupa la novena posición en la mayoría de los indicadores.

La densificación urbana característica de nuestra era presenta una serie de retos. Los modelos de crecimiento de infraestructura urbana actuales han resultado ineficaces y poco sustentables. Resulta que las ciudades modernas se han creado a escala automotriz y no a escala humana. Siendo así que quien no disponga de un autotransporte será naturalmente excluido.

Es tiempo de que se rompan ciertos paradigmas que se han enraizado en nuestra cultura. Propuestas innovadoras como las de Space X y Hyperloop nos invitan a replantear nuestra concepción del transporte. De cara a un futuro sustentable en el transporte los desarrollos en tecnologías híbridas, eléctricas y autónomas presentan alternativas viables para alcanzar una convivencia saludable con el ambiente sin comprometer la disponibilidad de recursos para generaciones futuras.

El futuro es incierto, sin embargo, esta en nosotros decidir cómo nos moveremos hacia él.

(*) Ingeniero Mecatrónico. tygsarizzo@gmail.com

 

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La tecnología al servicio de la agricultura sustentable

Por Rodolfo Rizzo (*)

Se estima que para el 2050 la población mundial sea de 9,700 millones de habitantes, por lo que debemos esperar un crecimiento en la demanda de energía, materias primas y lo más importante, un crecimiento en la necesidad de alimentos.

No debe extrañarnos ver lugares donde la frontera agrícola crece en zonas donde antes podíamos encontrar bosques o selvas. Tampoco olvidemos que las prácticas de producción y consumo en las últimas décadas han provocado un cambio en el clima del mundo.

Con ambos escenarios en mente, debemos estar atentos a lo que exigimos al planeta, disminuyendo la capacidad de auto regeneración de la biosfera. Es como si nuestro planeta fuese un fumador que se niega a dejar de fumar pese a que su capacidad pulmonar es menor tras cada respiración.

Uno de los múltiples retos que tenemos que afrontar en el mundo moderno, es sin dudas brindar alimentos saludables y suficientes. Se trata de un derecho humano fundamental, que debe ser atendida integralmente.

La deforestación y la expansión de la frontera agrícola y pecuaria, no es una opción viable para incrementar la producción, así como tampoco la sobre explotación de los suelos.

Es aquí donde la tecnología nos ofrece alternativas que salen al rescate para el mejoramiento de la vida y en este caso para salvaguardar la naturaleza e impulsar el desarrollo sustentable. Para ello se debe tener un amplio conocimiento y entendimiento de los ciclos naturales y su relación con el resto de la naturaleza.

Existen modelos agrícolas sustentables que pueden resultar beneficiosos para todos, tales como la rotación y asociación de cultivos. Este último favorece la obtención de nutrientes, control de plagas, y polinización, entre otras. Un modelo sustentable que  consume productos producidos localmente, también favorece a la sustentabilidad.

Dichos modelos pueden ser complementados con tecnologías que nos permitan incrementar el nivel de comunicación que existe entre la naturaleza y los productores de alimentos, permitiéndoles tomar mejores decisiones. Entre tales tecnologías están los drones y satélites que escanean la topografía de los terrenos y brindan información respecto al estado de los cultivos.

Asimismo, existen técnicas para la fertilización y control de plagas, e innovaciones para producir alimentos, tal y como lo ofrecen los huertos verticales, incluyendo algunas propuestas que permitan ahorrar hasta 95% de agua, usar iluminación artificial, suprimir la necesidad de utilizar tierra y pesticidas, entre muchos otros beneficios.

Entre mayor información tengamos, mejor será la forma en que podremos desarrollar y aplicar la tecnología para brindar soluciones a la creciente demanda de producción agrícola.

Quizá no esté en nuestras manos influir directamente sobre la producción agrícola. Sin embargo, si podemos cambiar nuestros hábitos, así como exigir alimentos cada vez más ecológicos y seguros, provenientes de cosechas sustentables, debidamente manejadas con criterios y técnicas amigables con el ambiente.

 

(*) Ingeniero en mecatrónica.  tygsarizzo@gmail.com

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