Ciudadanos del Mundo

Ciudadanos del Mundo

Ciudadanos del Mundo es una iniciativa educativa impulsada por Vitalis que promueve la formación de ciudadanía ambiental responsable desde edades tempranas, fortaleciendo valores, conocimientos y acciones concretas a favor del ambiente y el desarrollo sostenible.

Iniciado en 2005, el programa se enfoca en el rol clave de las maestras y los maestros como agentes multiplicadores, brindándoles herramientas pedagógicas y contenidos prácticos para integrar la sostenibilidad en el aula y en la vida cotidiana. 

A través de procesos de capacitación, acompañamiento y sensibilización, más de diez mil maestras y maestros han sido formados en Venezuela y México, impactando de manera indirecta a más de cinco millones de niños, niñas y adolescentes.

Ciudadanos del Mundo fomenta compromisos individuales y colectivos orientados al cuidado del agua, la energía, la biodiversidad y la reducción de residuos, promoviendo hábitos responsables, pensamiento crítico y sentido de corresponsabilidad con el planeta. El programa contribuye así a la construcción de una cultura ambiental sólida, basada en la acción cotidiana, la educación transformadora y la participación informada.

Decálogo del Ciudadano del Mundo:

  1. Usar solo el agua necesaria y evitar su contaminación, porque el agua es vida y todos dependemos de ella.

  2. Disminuir la basura que se genera, aprovechar los residuos que puedan volver a usarse y promover el reciclaje.

  3. Ahorrar energía eléctrica en casa, en el colegio y en la comunidad, aprovechando la energía del sol siempre que sea posible.

  4. Cuidar las plantas, porque nos dan oxígeno, sombra, alimentos, medicinas y muchos otros beneficios.

  5. Cuidar a los animales, recordando que las especies silvestres no son buenas mascotas y atender con amor a los animales domésticos.

  6. Conservar el aire, recomendando a familiares y amigos mantener sus vehículos en buen estado, evitar fumar y no quemar basura.

  7. Cuidar las áreas naturales, especialmente los parques nacionales, evitando la tala, la quema, la extracción de animales y plantas y la contaminación.

  8. Conservar los suelos, evitando arrojar contaminantes como aceites, insecticidas y basura, que reducen su capacidad para la agricultura y el desarrollo de personas, animales y plantas.

  9. Evitar generar ruidos molestos, hablando en un tono de voz adecuado y manteniendo el volumen de la música a niveles que no dañen ni incomoden a otras personas.

  10. Recordar que mis derechos terminan donde comienzan los de los demás y actuar de manera responsable, solidaria, cooperativa y respetuosa con todos los seres vivos.