¿Qué se puede esperar de la COP 26 sobre Cambio Climático?

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Casa tropical

Eficiencia energética y sostenibilidad en casas tropicales: el ejemplo de Puerto Rico

Johann Gathmann (*)

En este momento está en marcha, en Puerto Rico, un ambicioso programa de reconstrucción de las viviendas afectadas en 2017 por los huracanes Irma y María. Hay 3.200 millones de dólares asignados para reconstruir hasta 20.000 hogares y en un pequeño aparte el programa se exige la certificación de las nuevas casas como sostenibles y energéticamente eficientes.

Para poder certificar una vivienda es indispensable garantizar su eficiencia energética y es a partir de ese requisito que se construyen los sistemas de certificación de construcción sostenible.

El National Association of Home Builders (NAHB), asociación de constructores de viviendas de los Estados Unidos, desarrollaron un sistema propio de certificación a través del Home Innovation Research Labs, que es un instituto dependiente de esta Asociación.

El sistema National Green Building Standard® (NGBS) se apoya en la norma ICC 700.

Hawái levantó la bandera, hace algunos años, para alertar que el comportamiento energético de las viviendas hawaianas nada tiene que ver con las de tierra firme, pues al no haber necesidad de calefacción, la intensidad energética de las mismas es bastante menor.

Se desarrolló, entonces, una opción que considera a las viviendas tropicales como una condición particular, por lo cual demostrar los 11 puntos señalados a continuación permite certificar que las mismas son razonablemente eficientes desde el punto de vista de energía.

Esta consideración particular es de enorme impacto pues no requiere inversión adicional en aislamientos y hermeticidad, que no son necesarios, en absoluto, en un clima tropical.

Estas once condiciones, si bien se aplican para los territorios americanos con los costos de energía mas elevados de ese país, Hawái con cerca de 50 cts.$ por Kwh y Puerto Rico en 23 cts. $ por Kwh, bien pueden ser aplicadas a cualquier vivienda ubicada en latitudes tropicales.

Ellas son, a saber:

  1. Ubicación a menos de 2.400 pies de altura (731 mts).
  2. No más de la mitad del espacio ocupado puede tener aire acondicionado.
  3. El espacio ocupado no tiene calefacción.
  4. Fuente de energía renovable suple al menos 80% de la energía necesaria para calentar agua.
  5. Cristales en las áreas acondicionadas deben tener un coeficiente de ganancia solar menor a 0.40 o tiene parasoles con un factor de proyección igual o mayor a 0.30.
  6. Iluminación instalada de manera permanente debe ser LED o similar.
  7. Techos con un factor de aislamiento de R 15 o mayor.
  8. Superficies de techo deben tener pendiente y techo terminado sin áreas que acumulen agua.
  9. Ventanas operables deben tener un área equivalente al 14% del área ocupada, o en su defecto se instalaran ventiladores de techo.
  10.  Dormitorios con dos paredes exteriores en dos diferentes direcciones deberán tener ventanas operables en cada una de esas paredes (ventilación cruzada).
  11.  Puertas interiores a los dormitorios deberán tener dispositivos para poder mantenerlas abiertas (ventilación cruzada).

Aprovechar, y disfrutar, el clima del trópico es una medida clave para la reducción de emisiones y eficiencia energética.

Vitalis te invita a revisar el artículo “Ingeniería ¿al servicio de la sociedad?” relacionado con el tema aquí abordado.

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(*) Ingeniero mecánico, consultor en eficiencia energética en edificaciones, Certificador de construcciones sostenibles bajo la metodología LEED, NGBS y PassivHaus.  desarrollador e inversionista inmobiliario, ha participado en proyectos de evaluación y certificación de edificaciones verdes en Venezuela, Puerto Rico y Estados Unidos.

Linkedin: Johann Gathmann Web: www.advancebau.com

Red-Vitalis

Vitalis sigue sumando talento a su red

Vitalis sigue sumando talento a su red

18 profesionales culminaron el taller de formación de la ONG ambiental

Expertos en Derechos Humanos y de Género; Ingeniería Ambiental; Educación; Huertos Escolares; Desarrollo Humano; Desarrollo Sustentable; Derecho Empresarial Ambiental y Agricultura Sostenible, entre otras especialidades, iniciaron su vínculo con la organización ambiental que avanza en su consolidación global.

Ivonne M. Rincón Moreno

(Comunicaciones Integradas Vitalis, 20/10/21).


18 profesionales de Venezuela, España, México, Panamá, Ecuador y Perú concluyeron el taller de formación “Conociendo Vitalis”, y así dieron el primer paso para incorporarse con una activa participación a la organización ambientalista que nació en Venezuela y que ahora tiene un marcado concepto global, pues incluye expertos de diferentes áreas y casi de cualquier punto del globo.

La ONG lleva 8 cohortes de captación y formación de su talento humano, y en esta tercera edición del año 2021 se incorporaron profesionales de distintas áreas del conocimiento, lo que consolida la visión “multidisciplinaria, multicultural y multipropósito”, afirma Diego Díaz-Martín, fundador y director general de Vitalis para Iberoamérica, Estados Unidos y Canadá.

Un abogado experto en Derechos Humanos y de Género; una economista diplomática de carrera; una ingeniera ambiental y chef internacional; una socióloga con doctorado en Educación; una experta en huertos escolares y Desarrollo Humano; varios ingenieros en Desarrollo Sustentable; una periodista, un abogado especialista en Derecho Empresarial Ambiental y un ingeniero agrónomo especialista en Agricultura Sostenible, son algunos de los profesionales que concluyeron la primera fase de formación y ahora se incorporarán con sus proyectos y la asesoría de los líderes de la ONG a nivel global.

Desde diferentes puntos de globo estos profesionales se reunieron en el primer Conversatorio de Nuevos Ingresos con los líderes de la organización – encabezados por Díaz-Martín- que les brindaron una cálida bienvenida y les exhortaron a sumarse a este reto para continuar comunicando y enseñando la conservación ambiental desde una óptica más humana y cercana a la gente.

“La mayoría de nuestros proyectos son regionales y locales, porque fueron nuestra base y la continuamos teniendo. Y eso es lo que queremos lograr con mayor fuerza en cada país, ciudad y comunidad en la que estamos presentes”, recalcó Díaz-Martín en el conversatorio. Agregó que “cuando se habla de sostenibilidad no se habla solo de la dimensión ambiental que es obvia, sino que nuestra organización y nuestras acciones y nuestras filiales y nuestros aliados deben ser compatibles y coherentes con nuestra visión institucional en lo ambiental. Que en la dimensión humana conectemos, vinculemos y detonemos acciones para la comunidad y su beneficio”.

Los nuevos Vitalisios

Estos profesionales que se incorporan a la ONG venezolana Vitalis, amplían el rango de acciones, proyectos y propuestas para gestar una agenda de trabajo no solo global, sino además multitemática y mucho más completa, pero sin perder el norte y la razón de ser de la organización ambientalista.

Todos los nuevos ingresos expresaron su entusiasmo por este nuevo reto que están asumiendo y de ahora en adelante solo queda mancomunar esfuerzos para seguir expendiendo y consolidando el trabajo de Vitalis.

Yoliangel Rivas Orta es economista egresada de la Universidad Santamaría en Caracas, con una maestría en Política Exterior y Diplomática de carrera, y se emociona al hablar de su aporte: “Mi experiencia en procesos de negociación internacional en materia de convenios ambientales multilaterales y mi compromiso y mi voluntad por un futuro mejor, tanto para nosotros como para nuestros hijos. Ese es mi aporte vital, es crecer con organización y brindar todo el apoyo que sea requerido al equipo para el logro de los objetivos de Vitalis”.

Otro nuevo vitalisio que se incorpora a la ONG es Jorge Lojero, un abogado de la Universidad Nacional Autónoma de México con maestría en Derechos Humanos y Democratización en América Latina y el Caribe y Doctorado en Género de la Universidad de Granada quien advierte que su mayor compromiso es trabajar desde Vitalis por la “transversalización de la perspectiva de género, garantizando que sea un valor añadido a los proyectos de la ONG ya que visibiliza y atiende las diferencias entre hombres y mujeres, permitiendo el empoderamiento de las mujeres y contribuyendo a superar las condiciones de desigualdad y discriminación histórica”.

Para reforzar la visión sociológica y educativa de los programas de Vitalis, ahora contamos desde Panamá con Alba Scotto, socióloga venezolana con formación ambiental y doctorado en Educación para el Desarrollo Sostenible, quien decanta por la sostenibilidad: “Puedo aportar lo que es el desarrollo de cultura ambiental, fortalecer estilos de vida sostenibles específicamente por trabajar en gestión integral de residuos sólidos. Creo que se podrían aportar programas de formación y también trabajo práctico en las comunidades e investigaciones en distintas áreas”.

Anímate a participar

Cecilia Gómez Milani, líder de Contenidos Digitales y del Campus Virtual (Venezuela), explicó que estos cursos se hacen todos los años, para formar a los voluntarios y colaboradores. Todas las personas que quieran incorporarse a Vitalis pueden ponerse en contacto a través de este enlace para obtener más información sobre los nuevos ingresos y próximos talleres de formación.

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Acuerdo de Escazú: una necesidad inveterada

El Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, firmado el 4 de marzo de 2018, en Costa Rica, conocido como el “Acuerdo de Escazú”, es el primer instrumento en contener disposiciones específicas sobre defensores ambientales, protección de los bienes naturales tutelados y la participación ciudadana en asuntos públicos, todos relacionados al ambiente con un enfoque en derechos humanos.

Día Mundial de las Playas Vitalis

Día Mundial de las Playas ¿Suficiente? ¿Necesario?

(*) Por Zoila Martínez

En el marco de las Campañas Internacionales de Limpieza de Costas (organizada por la Ocean Conservancy de Estados Unidos) y Limpiemos El Mundo (coordinada por Australia), en el año 1990 surgió el “Día Mundial de las Playas”, conmemorado cada tercer sábado de septiembre, una iniciativa de FUDENA que hoy día ha traspasado sus fronteras institucionales, para convertirse en una importante efeméride ambiental venezolana.

Centrar la atención internacional en un recurso tan importante no solo es vital, sino necesario. Desafortunadamente, un día podría no ser suficiente, pero es un muy buen primer paso.

Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS, fue el creador de esta actividad en 1990, cuando dirigía FUDENA, transformando la jornada internacional de limpieza de costas en el Día Mundial de las Playas, dirigido a sensibilizar a la ciudadanía en torno a este tema, mediante la acción del mayor número posible de actores sociales, incluyendo vacacionistas, pobladores locales, sociedad civil organizada, empresas privadas, organismos militares, institutos gubernamentales y medios de comunicación social.

El Día Mundial de las Playas brinda a la ciudadanía venezolana una ventana que les permite contribuir a resolver el problema de la contaminación por residuos y desechos sólidos (basura) en nuestros mares, ríos y lagos y no como una mera jornada anual de limpieza de playas realizada por voluntarios.

Entre los propósitos del Día Mundial de las Playas está la sensibilización y participación de la comunidad en pro de soluciones a los problemas ambientales de las playas venezolanas, principalmente a través de las siguientes actividades:

  • Clasificación y cuantificación de los desechos sólidos existentes en las playas del país.
  • Promoción de la participación ciudadana dirigiendo los esfuerzos hacia los visitantes y las poblaciones locales.
  • Divulgación de la información referente a los diferentes problemas de contaminación que les afectan.

Recordemos que las playas son hábitat de una enorme diversidad de animales y plantas, razón por la que cobra aún mayor importancia garantizar su preservación, además de sus atributos turísticos y recreativos.

Más que limpiar una playa, lo que se espera es que los ciudadanos tomen conciencia de la basura que generan cuando están en ellas, que la coloquen en sitios adecuados para su posterior recolección y, de preferencia, que disminuyan la generación de los residuos.

Un día para las playas no es suficiente, pero ayuda. ¿Qué harás tú el resto del año por ellas? Escríbenos para participar en los proyectos que tenemos relacionados con este tema a info@vitalis.net

Entérate de otras efemérides ambientales en nuestro calendario online. Descárgalo y mantente al día con las fechas importantes relacionadas al medio ambiente. Haz clic aquí.

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(*) Bióloga. Fue Gerente de Programas en Fudena, ex Coordinadora Nacional del Día Mundial de las Playas. Actualmente Líder Global de Biodiversidad de Vitalis Iberoamérica  zrmartinez@vitalis.net

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Conmemorando El Día Internacional de la Juventud

(*) Por Andrea Cuéllar Medina

El 12 de agosto fue establecido por la ONU como el Día Internacional de la Juventud, con el fin de “situar en primer plano, y ante la comunidad internacional, los problemas de los jóvenes y celebrar el potencial de la juventud como socios indispensables de la construcción de nuestra sociedad mundial.”

Desarrollo, paz y participación son los temas que desde hace cuatro décadas, más nos ha preocupado a la juventud. Y tenemos que enfatizar la importancia de la juventud porque somos 1.8 mil millones de jóvenes alrededor del mundo, de los cuales 90% se encuentra en países en vías de desarrollo.   

Conocemos bien los problemas que nos aquejan a los países en vías de desarrollo: corrupción, inequidad, falta de recursos, malas condiciones laborales, educación deficiente, falta de participación pública y muchos otros. La Agenda 2030 de las Naciones Unidas nos ha enseñado que todos los problemas están interrelacionados y son multifactoriales, por lo tanto, acciones en pro de solucionar estos problemas, impactan en otros. 

Es bien sabido que a los jóvenes les faltan oportunidades de empoderamiento y participación. Incluso se podría decir que se nos “discrimina” por falta de experiencia laboral, edad y nivel socioeconómico, y ni siquiera estamos considerando a las personas con discapacidad o gente indígena.

Claramente esto no quiere decir que otras generaciones no tienen problemas o que deberíamos dejar de quejarnos porque “ellos sufrieron lo mismo”. Simplemente en México se habla que, en 1938, un trabajador tenía mayor poder adquisitivo que hoy en día.

Como naciones, no podemos progresar si se siguen implementando las mismas soluciones y no se busca mejorar las condiciones de vida.

Hay que reconocer que han habido esfuerzos corporativos y gubernamentales para enfrentar el problema porque vemos más espacios de empoderamiento. Existe más vinculación con las escuelas, oportunidades como becarios, programas de capacitación, entre otros. No obstante, estos esfuerzos no son suficientes.

Va más allá de contratar a las personas que tienen una carrera y darles un buen salario. Necesitamos espacios donde haya inclusividad, diversidad y colaboración.

No es lo mismo integrar a jóvenes laboralmente si no se les considera para la toma de decisiones, no hay espacio de crecimiento y desarrollo.   

Este tema va más allá de la Responsabilidad Social. Todos somos corresponsables de los problemas mundiales y locales y depende de nosotros realmente no dejar a nadie atrás. Aprovechemos la tecnología, la educación y cualquier espacio para generar conciencia. Un problema multifactorial no puede resolverse sin la participación de la ciudadanía, organizaciones de la sociedad civil, gobiernos, academia y negocios.

Si eres joven, este es un llamado para que no esperes para ser invitado a participar, sino que te insertes en distintos espacios de acuerdo con tus intereses. Si eres adulto, te invito a que reflexiones qué estás haciendo tú para aportar a esta situación.   Hay que responsabilizarnos y darnos cuenta que los problemas mundiales, también nos afectan a nosotros.

Recordemos: “La responsabilidad es algo más que ser un buen ejemplo para otros. Es dar lo mejor de nosotros a diario, sin esperar a cambio nada más que la propia satisfacción de haber vivido en consonancia” (Anónimo)

En Vitalis creemos firmemente en el papel fundamental de los jóvenes por el cambio y es por ello que dedicamos esfuerzos para su formación ¿Quieres conocer parte de estos esfuerzos? Aquí te dejamos dos ejemplos: Programa de Formación de Jóvenes Emprendedores Juveniles y el Programa de Jóvenes por el Cambio en favor de la Gestión Integrada de Recursos Hídricos

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(*) Licenciada en Pedagogía y Maestra de Responsabilidad Social. Líder del área de Responsabilidad Social en Vitalis. Voluntaria en UNITE 2030, World Merit. https://www.linkedin.com/in/andrea-cu%C3%A9llar-medina-9999b4164/ o https://twitter.com/AndreaCuellarM5.

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Impacto ambiental del comercio marítimo

Por Herlinda Coronado (*)

En la reciente conmemoración de la semana del Medio Ambiente, quisimos aprovechar la oportunidad para escribir un poco acerca del impacto ambiental que tiene el comercio marítimo en nuestra naturaleza, ya que no  solo se trata de la contaminación en los océanos, que evidentemente son los más afectados. Estamos hablando también de la contaminación del aire, de las costas, de la pérdida de especies de fauna y flora, tanto marítimas como terrestres, causando en todos ellos daños irreversibles. A esto se suman las terribles consecuencias económicas, que afectan directamente a pueblos o ciudades quienes desarrollan como economía primaria el turismo y/o la pesca.

Dentro de los accidentes más comunes a nivel global, tenemos:

  • Los derrames e incendios de barcos petroleros
  • Encallamientos de buques que transportan ganado
  • Hundimientos
  • Colisiones

Ejemplo de ellos son el reciente encallamiento del Carguero Ever Given, después de una semana en el Canal de Suez, y los incendios del portacontenedores en el Golfo de Sri Lanka, que afectaron 80 kilómetros del litoral de las costas de ese país, siendo catalogado como el desastre ecológico de mayor relevancia nacional, con el hundimiento de miles de litros de ácido nítrico, así como más de miles de contenedores cargados de materias primas plásticas.  Por último, el incendio del buque militar iraní que finalmente se hundió en el Golfo de Omán, cuyas causas aún están siendo investigadas.

El agua, el aire, el suelo, la fauna y la flora, son terriblemente afectados por la contaminación de químicos líquidos (como el ácido nítrico y el petróleo) y sólidos (plásticos, metales y descomposición de cuerpos biológicos, entre otros), sin dejar de mencionar por supuesto las emisiones de CO2 que son incorporadas a la atmósfera producto de los incendios.

Las preguntas que nos plantean estas terribles tragedias son: ¿Qué hacer? ¿Cómo contribuir de manera eficiente al rescate de los diferentes ecosistemas afectados? ¿Son las políticas internacionales lo suficientemente efectivas para castigar a los responsables por los daños ambientales? ¿Son suficientes las campañas en redes sociales y medios de comunicación para activar a la colectividad a tomar acciones que permitan revertir los daños?

Estas interrogantes, y muchísimas más, son las que nos impulsan a participar de forma activa en la creación de contenidos que nos permitan promover, de manera eficiente y efectiva, la importancia de organizarnos como sociedad para exigir a los gobiernos locales, nacionales y organismos internacionales, un incremento en los programas y presupuestos, además de exigir la aplicación de sanciones, que nos lleven a recuperar nuestros océanos del impacto que estos accidentes están causando a los recursos naturales.

¿Nos acompañas a hacerlo posible?

Vitalis ejerce actualmente la presidencia de la Asociación Venezolana del Agua (AveAgua GWP Venezuela) donde puedes encontrar más información sobre este tema

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(*) Ingeniero Forestal de la Universidad de Los Andes, Mérida-Venezuela. Especialista en Transporte y Comercio Internacional  y Colaboradora de Vitalis Canadá.

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Financiamiento de proyectos ambientales y sociales: La Banca Ética.

Por María Blanca Fernández (*)

Los foros mundiales que se preocupan por impulsar el desarrollo sostenible, frecuentemente nos anuncian que estamos muy lejos de lograrlo, que debemos hacer mayores esfuerzos y utilizar más y más nuestra imaginación así como nuestros recursos para desarrollar proyectos que impulsen el respeto por el ambiente, el desarrollo económico sostenible y la justicia social. Todas las iniciativas que se orienten a atender esas demandas requieren indudablemente de financiamiento.  

Ningún actor mejor preparado para asistir en ese sentido que la Banca Ética. Esta organización está constituida por entidades financieras que incorporan a su propia naturaleza fundacional el concepto de rentabilidad social.

Podemos definir la Banca Ética como aquella que desarrolla su actividad de forma transparente y con criterios éticos, sociales y medioambientales, cuyo objetivo fundamental es contribuir al bienestar general de la sociedad y al desarrollo sostenible.

La Banca Ética se compromete a utilizar los recursos depositados por sus clientes según criterios de carácter social, medioambiental y ético, además de, por supuesto, criterios de eficiencia y rentabilidad económica, ya que se rige por las mismas regulaciones que la banca tradicional.

Las características fundamentales de la Banca Ética son:

  • Participación social, que se traduce sobre todo en la posibilidad de seleccionar el destino de las inversiones en función no sólo de criterios de rentabilidad, sino también en función de las inquietudes sociales y ambientales de los ahorristas e inversores.
  • La gestión eficaz y profesional de su actividad.
  • La transparencia como valor fundamental en la gestión administrativa y los procesos de toma de decisiones, y especialmente en el otorgamiento de créditos.
  • La existencia de un Código Ético explícito que rija el proceso de toma de decisiones.
  • Las garantías exigidas para la obtención de préstamos, que son distintas a las de la banca tradicional.  La más importante de ellas es el aval técnico, es decir, la propia viabilidad del proyecto a financiar.
  • Su objetivo es desarrollar relaciones comerciales justas y favorecer una cultura de respeto y promoción del ambiente.

Los bancos que siguen estos principios y que se enmarcan dentro de la Banca Ética, contrario a lo que se puede creer, no han nacido recientemente.  Pueden identificarse bancos éticos desde 1923 año en el que se conforma el Sozialwirtschaft Bank en Alemania. Otros ejemplos son el Triodos Bank que opera en muchos países de Europa se creó en 1980; Fiare en 2003 en el País Vasco y luego se une a la Banca Popolare Ética, que a su vez nació en 1998 en Italia. La Nef surgió en 1988 en Francia. El Unity Trust Bank se fundó 1984, el Charity Bank en 2002, ambos en el Reino Unido. El Merkurbank, en 1985 en Dinamarca, Ekobanken en Suecia en 1998, la Coop57 en 1995 en España y Oikocredit en 1975 en Dinamarca.

Claramente, Europa es pionera en el desarrollo de la Banca Ética, pero existen esfuerzos interesantes en Estados Unidos donde surgió en el siglo XIX y también en América Latina como Bancolombia, Banco Sol y muchos otros que atienden proyectos cooperativos y regionales.

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(*) Ingeniero Mecánico de la Universidad Metropolitana de Caracas, Venezuela. PhD. en Proyectos de Ingeniería por la Universitat Politécnica de València. Amplia experiencia docente y en investigación en el tema de Ecoeficiencia relacionado con las PyMEs y la Administración Pública. Colaboradora de Vitalis España

Si quieres saber cómo tu empresa u organización puede crear una iniciativa con impacto social, conoce nuestros programas de Responsabilidad Social haciendo clic aquí.

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Contaminación Electromagnética: enemigo silente.

Por Diego Díaz Martín. PhD (*) @DDiazMartin


Cada 24 de junio se celebra el Día Internacional contra la Contaminación Electromagnética, con la finalidad de centrar la atención internacional en torno a las causas y posibles riesgos derivados de la exposición excesiva a las radiaciones del espectro electromagnético, un enemigo silente que debe ser conocido, estudiado y prevenido.

Denominada por algunos como electrosmog, polución magnética o electropolución, la contaminación electromagnética podría definirse como las emisiones generadas por uno o varios focos electromagnéticos, de una misma fuente o frecuencia, o de distintos orígenes y bandas, cuyos efectos sinérgicos supuestamente representan un riesgo para los seres humanos, al igual que el resto de los seres vivos.

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) no afirma ni subestima las consecuencias de este tipo de contaminación (al no contarse con estudios científicos suficientemente concluyentes), son ampliamente reconocidos por diversos autores sus posibles efectos:

  • Incremento del riesgo de diversos tipos de cáncer, dados los efectos de la radiación en el ADN.
  • Posible aumento de la fatiga física que deriva en problemas neurológicos como temblores, irritabilidad o migraña, entre otros.
  • Probable alteración de ciclos y funciones reproductivas, incluyendo riesgos de infertilidad y disminución de la libido.
  • Potencial afectación del sistema inmunológico, reduciendo la capacidad de defensa de los seres vivos ante distintas enfermedades.

Entre las fuentes de contaminación electromagnética se encuentran:

  • Líneas de alta tensión.
  • Subestaciones eléctricas.
  • Radares.
  • Antenas de relefonía.
  • Antenas de radio o televisión
  • Conexiones Wifi.
  • Centros de transformación.
  • Conexiones WLAN.
  • Conexiones de Bluetooth.
  • Microhondas y otros electrodomésticos.

Tomando en consideración el principio de precaución internacional, también llamado de cautela, que respalda la adopción de medidas protectoras ante las sospechas fundadas de que ciertos productos o tecnologías crean un riesgo para la salud pública o el medio ambiente (sin que se cuente todavía con una prueba científica definitiva), seguidamente comparto algunas acciones que podríamos emprender, para disminuir los posibles riesgos de la contaminación electromagnética. Entre ellas:

1. Evita cargar el teléfono móvil o celular encima. Estos equipos están transmitiendo y recibiendo información electrónica constantemente, y ¿sabes que?, ¡sus radiaciones atraviesan permanentemente tu cuerpo!

2. Si tienes el router de WIFI o conexiones WLAN cerca de ti, evita mantenerlas encendidas mientras duermes. De ser posible, mantenla siempre lo más alejado de los lugares de casa en donde pases más tiempo. Desconecta toda la red eléctrica de alrededor de las camas y nunca duermas con la televisión encendida.  No te expongas de más a las radiaciones electromagnéticas.

3. Si vives cerca de líneas de transmisión, subestaciones eléctricas y/o radares, asegúrate de proteger tu vivienda de su electromagnetismo. Podrías considerar pinturas de blindaje, textiles protectores, aislantes magnéticos, mallas de blindaje, películas adhesivas y tomas de tierra, entre otros. Consulta a un experto para encontrar la mejor opción.

4. Siempre que sea posible, coloca los electrodomésticos contra paredes que den al exterior. De esta manera, la radiación emanará hacia fuera y evitaremos que la contaminación se quede retenida en las estancias interiores.

5. Desconecta todos los equipos que no están en uso, reduce el uso de aire acondicionado, evita el uso de materiales como moqueta, encimeras y algunos tejidos que también son fuente de estática y/o de radiación electromagnética.

6. Por más cómodo que estés, evita apoyar tu laptop o tablet sobre tus piernas, poner el celular debajo de la almohada, y mucho menos, ponerlo cerca del pecho o de tus órganos sexuales. Estarías creando un bombardeo electrónico innecesario sobre partes muy sensibles.

Con el avance tecnológico, la contaminación electromagnética es un enemigo silente que todos tenemos cerca y que sigue avanzando sin que hagamos nada para detenerla.

Es momento de informarnos, actuar y de evitar sus posibles consecuencias.


(*) El Doctor Diego Díaz Martín es Biólogo, Master en Gerencia Ambiental y Doctor en Proyectos de Ingeniería Ambiental. Es Presidente y Fundador de Vitalis. Síguelo en sus redes sociales para más informaciones como esta: @DDiazMartin

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