9 de mayo: Día Internacional de las Aves

En el planeta se han descrito alrededor de 10.000 especies de aves,  uno de los grupos más conocidos y valorados de la biodiversidad, que comprende desde los pequeños colibríes a los grandes avestruces. Nuevas especies continúan descubriéndose en la medida que las exploraciones e investigaciones científicas se adentran en las regiones más megadiversas del mundo, lo cual hace presumir que aún estamos lejos de conocer el número total de estas especies.

Las áreas de mayor concentración de aves siguen siendo los trópicos, en particular aquellas con altos niveles de precipitación.  Las menos abundantes, por lo general, son las regiones templadas o polares, o muy secas. Por su parte, las islas oceánicas o cordilleras individuales, a menudo tienen una alta proporción de especies únicas o endémicas, es decir, que sólo subsisten mundialmente en esos lugares.

En la última evaluación de la Lista Roja de la Unión Mundial para la Naturaleza, del total de especies de avifauna, 1.313 están consideradas en peligro de extinción (es decir, en las categorías de en peligro crítico, en peligro o Vulnerable), lo cual representa alrededor de 13% del total; 880 especies son consideradas casi amenazadas y cuatro han sido decretadas extintas en estado silvestre, dando un total de 2.193 especies que requieren urgentes acciones para garantizar su  conservación.

El top ten de países megadiversos en aves lo ocupan, de mayor a menor, Colombia, Perú, Brasil, Indonesia, Ecuador, Bolivia, Venezuela, China, India y la República del Congo.

Entre las curiosidades de este grupo de vertebrados se encuentran:

  • Ave más pequeña del mundo: zunzuncito (Mellisuga helenae)
  • Ave más grande del mundo (que no puede volar): Avestruz de África del Norte (Struthio camelus)
  • Ave más grande del mundo (que si puede volar): Cóndor de los Andes (Vultur gryphus)
  • ve más rápida del mundo: Halcón peregrino (Falco peregrinus)

 

Fuente: http://datanatura.blogspot.com

Proyecto hotelero en Mochima requiere Estudio de Impacto Ambiental

* Supuesta obra contraviene marco jurídico vigente de protección estricta para los Parques Nacionales.

* Un Estudio de Impacto Ambiental y Socio Cultural es requerido previo a desarrollos de este tipo

* Parques Nacionales tienen rango de protección constitucional.

Especial VITALIS, 23/julio/2013. A propósito del anuncio realizado por algunas autoridades gubernamentales sobre la supuesta construcción de un hotel 5 estrellas en la isla Borracha del Parque Nacional Mochima, en pleno Mar Caribe y al noroeste de la ciudad de Puerto La Cruz, la organización no gubernamental venezolana VITALIS aclaró que previo a cualquier construcción de este tipo, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en su artículo 129, exige la elaboración de una Evaluación de Impacto Ambiental y Socio Cultural, además que hay que verificar que disposiciones específicas posee su Plan de Ordenación y Reglamento de Uso, según decreto Presencial No. 1030 de 1990.

Tal afirmación fue realizada por Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS y Jefe de Estudios Ambientales de la Universidad Metropolitana, quien recalcó que todas las actividades susceptibles de generar daños a los ecosistemas deben estar previamente acompañadas de este estudio, orientado a predecir y evaluar los efectos que el desarrollo y funcionamiento de un proyecto de este tipo pueda tener sobre los componentes del ambiente natural y social.

El Líder de VITALIS y profesor de a UNIMET también aclara que sólo con esa evaluación, eminentemente técnica, “se pueden proponer las correspondientes medidas preventivas, mitigantes y correctivas, a los fines de verificar el cumplimiento de las disposiciones ambientales contenidas en la normativa legal venezolana vigente y determinar los parámetros que conforme a la misma deban establecerse para disminuir los impactos ambientales negativos”. Sin embargo precisó que un Hotel de tales características no tiene cabida en el Parque Nacional, pues el mismo Decreto 276 de 1989 los prohibe.

VITALIS ve con buenos ojos que se desarrolle la infraestructura hotelera y turística del país, 9no en el mundo en mayor diversidad de animales, plantas y ecosistemas. Sin embargo, destaca que existen muchos otros lugares con vocación para albergar este tipo de desarrollos,  en áreas menos sensibles desde el punto de vista ambiental, y fuera de un Régimen Administración Especial dedicadas a la protección absoluta de acuerdo con nuestra Ley y sus reglamentos. El técnico de VITALIS recuerda que los Parques Nacionales son áreas estrictas de protección, al más alto rango constitucional. 

De ser cierta la información que está circulando por internet, el hotel contaría con 150 habitaciones y 300 camas aproximadamente, una piscina para adultos y otra para niños, canchas de tenis, voleibol y baloncesto, áreas verdes, así como un campo de golf profesional y un gimnasio cubierto. Para Díaz Martín, lo importante es esperar por el pronunciamiento del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, pues cuesta creer que un desarrollo con tales características se esté planificando dentro de un Parque Nacional.

Los técnicos de VITALIS también resaltan la necesidad de desarrollar complejos recreativos y turísticos más accesibles a la ciudadanía, de 2 a 4 estrellas, a los fines que estas estructuras sean realmente accesibles al pueblo en el marco de la filosofía del ecosocialismo, y en las áreas con vocación técnica y jurídica para ello. Regiones como los Andes, los Llanos, las montañas costeras y la misma Orinoquia, fuera de las áreas protegidas, pudieran constituir una excelente herramienta para promover la ocupación positiva del tiempo libre y la contemplación de la naturaleza, perfilando el país dentro de las naciones con un potencial ecoturístico extraordinario.

Los Parques Nacionales son Areas Bajo Régimen de Administración Especial, creadas para proteger la biodiversidad, y sus procesos ecológicos esenciales y fenómenos evolutivos asociados.

 

Ver: Argumentos jurídicos que evidencian por qué no se puede construir el hotel propuesto en Mochima

VITALIS ante la “automutilación” del cunaguaro

Los resultados de las investigaciones de la Fiscalía, en torno a los hechos ocurridos al Cunaguaro Felipe en enero pasado, concluyeron que el animal supuestamente se “automutiló”, alegando que el ejemplar sufría de zoocosis, una enfermedad generada por el stress que sufren algunos animales en cautiverio.

Reiterando lo lamentable del hecho, VITALIS reconoce el trabajo emprendido por las autoridades policiales y científicas, que luego de sus averiguaciones llegaron al resultado divulgado en los medios de comunicación social.

Sea una “automutilación” o que el animal se mutiló las patas en forma accidental, preocupa el supuesto estado previo del felino que aparentemente ya tenía heridas y había perdido un diente en la acción de mutilarse, tal y como lo evidenciaron las experticias veterinarias.

Este hecho, evitable cuando los animales se encuentran bien atendidos y cuidados, pudiera reflejar un manejo deficiente del ejemplar y un limitado control clínico y sanitario de la especie, como se realiza en otros zoológicos de Venezuela y el mundo, cuyas condiciones garantizan el bienestar de sus colecciones.

Los Zoológicos son para colaborar directamente con la conservación de los animales silvestres, facilitar sus condiciones para promover su reproducción, así como proveer oportunidades para la educación ambiental y la investigación especializada.

Cuando un animal enfrenta una zoocosis, sus síntomas suelen ser evidentes para sus cuidadores y responsables, como golpear y morder los barrotes y rejas de su jaula, pasear continuamente de un lado a otro de su confinamiento, ingerir sus propios excrementos o secreciones, entre otros.

Para ello existen medios y técnicas como el enriquecimiento ambiental de las exhibiciones  que provee las condiciones y requerimientos mínimos para garantizar el bienestar de los ejemplares, y el cumplimiento de los objetivos científicos y educativos.

La Fundación de Parques Zoológicos, Acuarios y Afines adscrita al Ministerio del Poder Popular para el Ambiente, está llamada a ejercer un mayor control en los inventarios faunísticos de estas instalaciones, a fin de reconocer aquellas que cumplen cabalmente con sus nobles objetivos de conservación, o prestar el apoyo a aquellos establecimientos que requieren fortalecer su manejo.

No importa el tamaño de la colección, o si la infraestructura del zoológico es moderna, pero sí el equipo humano interdisciplinario que sustente el desarrollo de sus principales actividades, la inversión que garantice el debido control clínico y sanitario, y el equipamiento e infraestructura básica para su apropiada gestión.

Venezuela cuenta con un ordenamiento legal específico para el manejo y funcionamiento de los zoológicos, además de un excelente capital humano y técnico para lograr más y mejores resultados.

El llamado es a la reflexión sobre el estado de algunos zoológicos del país, y al reconocimiento de su función en la conservación ex situ de especies emblemáticas de nuestra biodiversidad.  Felipe es y será siempre un emblema de la importancia que merece el buen manejo de los animales silvestres fuera de su hábitat.

Venezuela ocupa novena posición en ranking global de Biodiversidad

Con al menos 140 mil especies, que representan 9% del total en la faz de la tierra, Venezuela ocupa la novena posición del ranking mundial en mayor variedad de seres vivos, así lo dio a conocer la ONG conservacionista VITALIS, a través de su presidente Diego Díaz Martín, a propósito de la celebración este 22 de mayo del Día Mundial de la Biodiversidad.

Al menos 1.420 especies de aves surcan los cielos de Venezuela, así como 376 especies de reptiles, 333 anfibios y 2.500 peces. Entre los mamíferos, se han contabilizado aproximadamente 360 especies, cerca de la mitad de las cuales son murciélagos. En las plantas han sido descritas al menos 650 tipos de vegetación y 15.820 especies de plantas vasculares, distribuidas principalmente entre bosques tropicales, lluviosos, secos, arbustales, herbazales y manglares. Por su especial conformación andina, llanera, amazónica, atlántica y caribeña, Venezuela es una extraordinaria expresión del neotrópico.

Los anfibios en Venezuela están conformados por 318 anuros (ranas y sapos), 10 cecilias y 5 salamandras.  De los mamíferos, al menos 21 son acuáticos, y 14 endémicos, es decir, sólo habitan en Venezuela. En cuanto a las aves, de las cuales 48 son endémicas, 6 han sido introducidas y 34 son consideradas raras o accidentales en el país. Del total de peces, aunque los inventarios se encuentran muy desactualizados, especialmente la ictiología marina, se han descrito al menos 1.198 especies en aguas continentales venezolanas.

En el mundo casi 2 millones de especies han sido descritas por la ciencia, aunque los científicos presumen que este número pudiera incrementarse significativamente, en la medida que se profundicen los estudios y las investigaciones en el fondo de los mares, y en los suelos de los bosques tropicales del planeta.

En conmemoración de la firma de la Convención de Biodiversidad, cada 22 de mayo se celebra el Día Mundial de la diversidad biológica, fecha propicia para reconocer la importancia de la conservación de los animales, las plantas y los ecosistemas, que junto a los procesos ecológicos esenciales y sus fenómenos evolutivos, conforman lo que conocemos como biodiversidad.

La diversidad biológica es uno de los pilares de la vida humana, pues estabiliza el clima de la Tierra, renueva la fertilidad del suelo y provee bienes y servicios que contribuyen a nuestro bienestar, incluyendo los innumerables beneficios como proveedores de alimentos y medicinas. Pese a su importancia, al menos 40 mil especies enfrentan diversos grados de amenaza a nivel global.
Desafíos en Venezuela.

“Novenos en el mundo es una gran responsabilidad”, afirma el Biólogo Díaz Martín quien también es Jefe de Estudios Ambientales de la Universidad Metropolitana. Por ello sostiene que “es importante mantener los inventarios de biodiversidad al día, con la activa participación de las universidades, ONG, asociaciones científicas y profesionales, y la dirección del Ministerio del Poder Popular para el Ambiente y sus organismos adscritos”.

La implementación de la Estrategia Nacional de Diversidad Biológica y su Plan de Acción es otro tema importante. Para VITALIS “el desarrollo de investigaciones científicas, el manejo eficiente de las áreas protegidas, la recuperación de especies en situación de peligro, el ataque frontal al comercio ilegal de fauna y flora, el apoyo a la gestión de las colecciones zoológicas y botánicas, la educación ambiental y la participación ciudadana, entre otros aspectos, son claves en la gestión conservacionista de la biodiversidad”.

Venezuela: país megadiverso

Por Diego Díaz Martín (*)

El primer informe de Venezuela ante la Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica, elaborado el presente año por el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales, revela la extraordinaria diversidad de animales, plantas y ecosistemas, por lo cual nuestro país es considerado megadiverso.

A nivel internacional, Venezuela se ubica entre los primeros diez países con mayor biodiversidad del planeta y sexto en América. Por lo menos, 1.370 especies de aves surcan nuestros cielos, y utilizan sus ambientes para refugiarse, alimentarse o reproducirse. Ello nos permite poseer un honroso 15% del total de especies de aves existentes en el mundo y un 40% de las aves del neotrópico.

Entre los mamíferos, se han contabilizado al menos 351 especies, cerca de la mitad de las cuales son murciélagos.

Se conocen también 341 especies de reptiles, 284 de anfibios y al menos 1.791 especies de peces, números que pudieran incrementarse en la medida que los estudios científicos permitan profundizar este conocimiento, explorando regiones del país poco estudiadas.

Un dato curioso lo constituyen los insectos presentes en Venezuela, los cuales se estiman en al menos 110 mil trescientas especies. Por su parte los Hongos, superan las mil cien especies, seguidos por las Algas y Líquenes con al menos dos mil doscientas.

Pero Venezuela también es un país megadiverso en plantas. En opinión del destacado Botánico Otto Huber, nuestro país posee al menos 650 tipos de vegetación, los cuales albergan unas 15 mil especies de plantas superiores distribuidas principalmente entre bosques, arbustales, herbazales y manglares, entre otros.

Cabe destacar, por ejemplo, que solamente en Manglares, Venezuela es el quinto país en el mundo en mayor cobertura de estas especies comúnmente costeras.

A nivel de ecosistemas, nuestro país no se queda atrás. Su especial condición geográfica de ser al mismo tiempo Amazónico, Andino, Atlántico, Caribeño y Llanero, hacen de Venezuela una real expresión del neotrópico, con una diversidad de ambientes que van desde nieves perpetuas en los Andes, hasta zonas desérticas o semi desérticas en Falcón, pasando por una enorme variedad de hábitats que incluyen arrecifes coralinos, sabanas, tepuyes y morichales, entre otros.

Desde el punto de vista de su gente, Venezuela también se luce ante el mundo por su diversidad étnica y cultural. Posee al menos 315 mil indígenas, localizados principalmente en los Estados Zulia, Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro, que en su conjunto, representan el 1.5% de la población total del país.

Por otro lado, al complejo y heterogéneo poblamiento hispánico, se agregan los descendientes de las etnias negras que desde Africa llegaron a Venezuela, procesos que en su conjunto, hacen de nuestra composición poblacional una estructura admirable.

Los venezolanos tenemos muchas cosas por las cuales sentirnos orgullosos, particularmente por lo maravilloso de su naturaleza y su gente.

Ser un país megadiverso ha sido un regalo del cielo que debemos conocer, valorar y conservar. Después de todo… si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo hará?

(*) Biólogo, MSc. en Gerencia Ambiental, Presidente de VITALIS

Este artículo fue publicado en la Columna IMPORTANCIA VITAL de la Sección Economía, Diario El Globo (04/12/00)

 

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