Por Ing. Rodolfo Rizzo (*)

El transporte es fundamental para el desarrollo sustentable.  Sin él, sería imposible el estilo de vida tal cual lo conocemos. Constituye un elemento neural del sistema de convivencia actual y es pieza clave para el desarrollo.

Se conforma por la red de medios para llevar personas y cosas de un lugar a otro. La tecnología nos ha brindado alternativas para satisfacer las necesidades de transporte, disminuyendo los tiempos de viaje e incrementando el confort.

Los objetivos para el desarrollo sostenible de la ONU refieren en el objetivo #9 sobre industria, innovación e infraestructura, a la construcción de infraestructura resiliente y la promoción de la industrialización inclusiva y sostenible en conjunto con la innovación. Asimismo, los objetivos #11 y #12 contemplan a ciudades y comunidades sostenibles y a producción y consumo responsable como temas fundamentales vinculados al transporte.

Tomando en cuenta que la población mundial se incrementará a los 9,700 millones de habitantes para el 2050, debemos esperar un crecimiento en la demanda de transporte. Por ello es tan importante considerar no solo nuevas formas de transporte, sino también, nuevas tecnologías que sean amigables con el ambiente, y promuevan el desarrollo social, económico y ambiental de las ciudades.

El G20, conjunto de países que representan alrededor del 85% del PIB mundial y del que México es miembro, muestra ciertas tendencias en datos de la última década. Estados Unidos, Canadá, Japón y China destacan como potencias en infraestructura de transporte; México ocupa la novena posición en la mayoría de los indicadores.

La densificación urbana característica de nuestra era presenta una serie de retos. Los modelos de crecimiento de infraestructura urbana actuales han resultado ineficaces y poco sustentables. Resulta que las ciudades modernas se han creado a escala automotriz y no a escala humana. Siendo así que quien no disponga de un autotransporte será naturalmente excluido.

Es tiempo de que se rompan ciertos paradigmas que se han enraizado en nuestra cultura. Propuestas innovadoras como las de Space X y Hyperloop nos invitan a replantear nuestra concepción del transporte. De cara a un futuro sustentable en el transporte los desarrollos en tecnologías híbridas, eléctricas y autónomas presentan alternativas viables para alcanzar una convivencia saludable con el ambiente sin comprometer la disponibilidad de recursos para generaciones futuras.

El futuro es incierto, sin embargo, esta en nosotros decidir cómo nos moveremos hacia él.

(*) Ingeniero Mecatrónico. tygsarizzo@gmail.com