
Dra. Estela Cuna Pérez (@CunaEstela)
Los habitantes de las grandes ciudades padecen de un fenómeno denominado
Islas de Calor (IC), este fenómeno se refiere a la presencia de aire más
caliente en ciertas zonas de la ciudad, a diferencia del que se encuentra en
las zonas rurales que la rodean. Esta diferencia de temperatura es debida a múltiples
razones: ciudades densamente construidas, suelo de concreto, áreas verdes
reducidas, carencia o escasa presencia de cuerpos de agua. Todas estas características
favorecen una dispersión más lenta de la radiación solar, hay que incluir que los
materiales usados en las construcciones urbanas son generalmente oscuros por lo
que absorben más energía, la cual se dispersa poco a poco en forma de calor.
En la Ciudad de México, a las 6 de la mañana en el mes de marzo, se han
registrado diferencias de 10°C entre el centro de la ciudad y la zona rural
periférica. Esta diferencia no se da en toda la ciudad, sólo en zonas puntuales
“islas” como en el centro histórico (densamente construido y con escaza
vegetación).
La presencia de IC también depende de la presencia de ciertas
condiciones meteorológicas: un cielo despejado, viento en calma, incremento en
la radiación solar, localización geográfica, altitud, presencia de montañas,
tipo de clima. Este fenómeno puede tardar varias horas manteniendo el aire
caliente en las ciudades, generando estrés e incomodidad en la población por la
sensación de calor, así como mayor uso de energía eléctrica en aparatos
(ventiladores y aire acondicionado).
Las acciones que se pueden emprender para combatir este fenómeno son:
una buena planeación urbana, reforestar e incrementar la superficie de áreas
verdes, reactivar y preservar las corrientes y cuerpos de agua, pintar de
colores claros las construcciones a fin de que reflejen la energía solar. Debe
de quedar claro que IC es un fenómeno producto de la forma en que han crecido
las ciudades y no algo propio de las cuestiones meteorológicas. Además de las
IC, existe el fenómeno Oasis, este se presenta en ciudades que fueron planeadas
con áreas verdes y fuentes de humedad, que provocan Islas de frescor (IF) con
respecto al clima cálido presente en las zonas circundantes.
Cada habitante de la ciudad puede apoyar a disminuir este fenómeno y
transformar las IC en IF, realizando pequeñas acciones (pintar su casa de color
claro, plantar y regar más árboles, incrementar las plantas en el exterior de los
inmuebles y cuidar los cuerpos de agua, por pequeños que sean, por ejemplo, las
fuentes.
(*) Dra. en
Ciencias Biológicas. Bióloga, con Maestrías en Ciencias del Mar y Limnología y
en Educación Ambiental. Directora de
Educación y Sustentabilidad de Vitalis México. ecuna@vitalis.net.







