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Clientes de la Vida Silvestre

Por: Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS

Algunas carreteras venezolanas se están convirtiendo en centros de expendio de animales silvestres, donde por sumas de veinte hasta cien mil bolívares, se puede adquirir desde perezas hasta araguatos. Lo que desconocen estos “clientes de la vida silvestre”, es que además de realizar una actividad ilegal que puede ser penalizada, con su compra están acelerando la muerte del animal.

Pocas personas saben que para poder apartar de su mamá a un bebé pereza o araguato, los saqueadores (pues no hay otra forma de definirlos) han debido matarla, pues la naturaleza es sabia y no se entrega con facilidad a los desmanes de los seres humanos, quienes a veces demostramos una gran incapacidad para relacionarnos con los demás seres de este planeta, de quienes dependemos para subsistir.

Como si esto fuera poco, en la mayoría de los casos, estos animales son incapaces de sobrevivir fuera de su hábitat, pues simplemente no están preparados para ello. Es bien sabido, por ejemplo, cómo se han venido incrementando en las consultas de los veterinarios las visitas de decenas de “clientes silvestres” cuyas buenas intenciones no fueron suficientes para evitar que sus perezas mascotas cayeran en procesos irreversibles de deshidratación, estrés y politraumatismos por una inapropiada manipulación. Después de todo, a menos que uno tenga una selva nublada sembrada de yagrumos en su balcón, sería muy difícil garantizarle una apropiada alimentación a una pereza.

Zoológicos: Más que una exhibición

Por Diego Díaz Martín, Esmeralda Mujica y Marycarmen Sobrino

Los zoológicos constituyen una excelente alternativa recreativa, turística y de aprendizaje para todos los miembros del grupo familiar.

Estos parques nos permiten conocer muy de cerca a animales silvestres, propios de nuestra geografía o de lugares lejanos, de forma segura y confortable.

Aunque algunos de ellos presentan un aspecto poco amigable para los visitantes y también para los propios animales , los oológicos nos inspiran una inimaginable gama de emociones, que van desde el miedo y el terror de los ejemplares más feroces, como los famosos leones de Africa, hasta el amor y la admiración por aquellos que siempre han estado presentes en los cuentos de hadas.

Venezuela: país megadiverso

Por Diego Díaz Martín (*)

El primer informe de Venezuela ante la Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica, elaborado el presente año por el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales, revela la extraordinaria diversidad de animales, plantas y ecosistemas, por lo cual nuestro país es considerado megadiverso.

A nivel internacional, Venezuela se ubica entre los primeros diez países con mayor biodiversidad del planeta y sexto en América. Por lo menos, 1.370 especies de aves surcan nuestros cielos, y utilizan sus ambientes para refugiarse, alimentarse o reproducirse. Ello nos permite poseer un honroso 15% del total de especies de aves existentes en el mundo y un 40% de las aves del neotrópico.

Entre los mamíferos, se han contabilizado al menos 351 especies, cerca de la mitad de las cuales son murciélagos.

Se conocen también 341 especies de reptiles, 284 de anfibios y al menos 1.791 especies de peces, números que pudieran incrementarse en la medida que los estudios científicos permitan profundizar este conocimiento, explorando regiones del país poco estudiadas.

Un dato curioso lo constituyen los insectos presentes en Venezuela, los cuales se estiman en al menos 110 mil trescientas especies. Por su parte los Hongos, superan las mil cien especies, seguidos por las Algas y Líquenes con al menos dos mil doscientas.

Pero Venezuela también es un país megadiverso en plantas. En opinión del destacado Botánico Otto Huber, nuestro país posee al menos 650 tipos de vegetación, los cuales albergan unas 15 mil especies de plantas superiores distribuidas principalmente entre bosques, arbustales, herbazales y manglares, entre otros.

Cabe destacar, por ejemplo, que solamente en Manglares, Venezuela es el quinto país en el mundo en mayor cobertura de estas especies comúnmente costeras.

A nivel de ecosistemas, nuestro país no se queda atrás. Su especial condición geográfica de ser al mismo tiempo Amazónico, Andino, Atlántico, Caribeño y Llanero, hacen de Venezuela una real expresión del neotrópico, con una diversidad de ambientes que van desde nieves perpetuas en los Andes, hasta zonas desérticas o semi desérticas en Falcón, pasando por una enorme variedad de hábitats que incluyen arrecifes coralinos, sabanas, tepuyes y morichales, entre otros.

Desde el punto de vista de su gente, Venezuela también se luce ante el mundo por su diversidad étnica y cultural. Posee al menos 315 mil indígenas, localizados principalmente en los Estados Zulia, Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro, que en su conjunto, representan el 1.5% de la población total del país.

Por otro lado, al complejo y heterogéneo poblamiento hispánico, se agregan los descendientes de las etnias negras que desde Africa llegaron a Venezuela, procesos que en su conjunto, hacen de nuestra composición poblacional una estructura admirable.

Los venezolanos tenemos muchas cosas por las cuales sentirnos orgullosos, particularmente por lo maravilloso de su naturaleza y su gente.

Ser un país megadiverso ha sido un regalo del cielo que debemos conocer, valorar y conservar. Después de todo… si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo hará?

(*) Biólogo, MSc. en Gerencia Ambiental, Presidente de VITALIS

Este artículo fue publicado en la Columna IMPORTANCIA VITAL de la Sección Economía, Diario El Globo (04/12/00)

 

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