Dra. Estela Cuna Pérez (*) @CunaEstela)

El agua es un bien natural, esencial para la vida. Es un recurso limitado, alterable y reciclable, además de ser un elemento primordial en todas las actividades humanas. 

Nuestro planeta cuenta con abundante agua, pues cerca de 71% de la corteza terrestre está cubierta por este vital líquido. Sin embargo, no hay forma de producir más agua en el planeta y menos de 0.8% del agua dulce está disponible al consumo humano. A pesar de ello, su desmedido consumo es una amenaza constante.

La Huella Hídrica (HH) es el volumen total de agua dulce que se utiliza para producir bienes y servicios de un individuo, una comunidad o una empresa. En otras palabras, nuestra HH es la cantidad total de agua dulce que se utiliza para producir los bienes y servicios que consumimos, e involucra tanto el consumo directo como indirecto.

En la evaluación de la HH se considera el nivel de apropiación e impacto sobre los recursos hídricos que requiere la producción de un bien o la prestación de un servicio a lo largo de toda se cadena de producción, incluyendo en el cálculo a las materias primas. Su estimación se establece sumando las necesidades de uso y consumo de agua de cada etapa de producción, desde el origen hasta el consumidor final.

La HH se mide en unidades de volumen (L o m3) por unidad de producto fabricado o servicio consumido, y consta de tres sumandos: 1) La HH verde, que contienen la fracción de huella que procede directamente del agua de lluvia o nieve, 2) la HH azul, que refiere al agua que procede o se capta de fuentes naturales o artificiales, y 3) la HH gris, que refiere al volumen de agua contaminada en los procesos.

Mientras más largo sea un proceso de fabricación e involucre un mayor empacamiento, más agua se utilizará en su elaboración. Por ejemplo, para una prenda de vestir de algodón se utilizan aproximadamente 10,800 litros de agua (cultivar el algodón, blanquearlo, teñirlo).

Nuestro estilo de vida va a determinar el tamaño de nuestra HH. Mientras más consumimos, utilizamos mayor cantidad de agua, por lo que nuestra HH será mayor, así como los impactos negativos en el medio ambiente.

Podemos utilizar el conocimiento de nuestra HH para tomar conciencia de nuestro consumo de agua y valorar cómo podemos mejorar como individuos o comunidad, analizando nuestras necesidades reales y las creadas por las tendencias consumistas actuales.

En pro de nosotros mismos, el uso racional y sustentable del agua es vital. Calcular la HH nos ayuda a medirlo a fin de determinar las acciones que nos permitan garantizar su disponibilidad a perpetuidad.


(*) Dra. en Ciencias Biológicas. Bióloga, con Maestrías en Ciencias del Mar y Limnología y en Educación Ambiental.  Directora de Educación y Sustentabilidad de Vitalis México. ecuna@vitalis.net