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El agua: El bien más preciado del mundo.

Por Ing. Roberto Carlos Muñoz Martínez (*)

El agua es uno de los recursos más importantes y vitales para el desarrollo y crecimiento en la vida del ser humano; y básicamente cualquier actividad que el hombre y la mujer requiera, desde la elaboración de una botella o una prenda de vestir hasta el consumo de alimentos o producción de energía eléctrica.

Derivado de estas actividades el recurso hídrico se ve amenazado por el consumo desenfrenado, el mal uso y la explotación del mismo sin ser conscientes de las consecuencias que podrían presentar la escases del recurso hídrico con el paso del tiempo y el uso que se le destine al recurso suele sufrir una alteración en su composición, destinándolo a permanecer contaminado en el entorno natural, regresando a los ecosistemas sin ser tratada o “aprovechándolo” como único recurso de consumo para el ser humano.

En cualquiera de los tres casos mencionado anteriormente se generan una serie de problemas en cadena como la escases de agua, impactos negativos en la salud por consumo o exposición a los contaminantes en el agua, estrés hídrico mundial, impactos negativos ambientales, económicos y políticos, por mencionar algunos.

Es por ello que el desarrollar nuevos métodos de aplicación, procesos y/o tecnologías que ayuden a remediar la contaminación del agua es de suma importancia y el agua contaminada pueda ser aprovechada de manera eficiente y sustentable hasta donde el ciclo de regeneración por su composición lo permita.

En el mundo existen organizaciones, consejos y redes globales destinadas para la buena administración del recurso y el uso eficiente del mismo, como complemento a buenas prácticas, desarrollos, investigación, prospecciones y datos duros que amplían el panorama de la situación actual y futura con el fin de evitar problemas adicionales y mitigar daños secundarios.

En el caso de México, contamos con leyes, normas, reglamentos y parámetros que se encargan de que se cuente con procesos óptimos para el uso y consumo humano del recurso, ya sea del sector público o privado, pero lamentablemente no siempre se cumplen o las sanciones no son aplicadas como en realidad deberían ser ya que siempre hay intereses de por medio como los políticos y económicos.

A pesar de esta incapacidad por ejercer la ley de manera correcta en el caso del control de la contaminación del agua el país ha logrado la implementación de numerosos proyectos con el objetivo construir, acondicionar, rehabilitar y dar saneamiento a sistemas de aguas contaminadas que pueden ser de rastro, municipales o residuales principalmente.

Es importante destacar las investigaciones y desarrollos en los que participan las Universidades públicas y privadas en materia hídrica, proyectos enfocados a personas de bajos recursos diseñando sistemas de captación de agua y llevándolos a una escala mayor en su aplicación, lo que podría ayudar a reducir la sobreexplotación de los pozos en de México.

El problema parte de una mala enseñanza sobre los recursos en general y contemplando que el recurso del agua es el más importante, se deben emplear medidas y programas educativos que ayuden al buen uso del recurso, independiente a las leyes y normas que nos rigen, la cultura colectiva genera la expansión de buenas acciones acorde al objetivo, por eso mismo las acciones deben ir de raíz para mitigar problemas futuros.

Las soluciones están presentes con el objetivo de mejorar la calidad de vida, la formulación, desarrollo y evaluación de las propuestas en materia de control de la contaminación del agua avanzan lentamente y construyendo a futuro si se sigue un buen programa, investigación y permanencia de los desarrollos propuestos y por proponer.

La implementación de tecnologías podrá reducir un futuro de impactos negativos y drásticos por la falta del recurso, desde un suministro adecuado de los servicios de agua potable y alcantarillado a la población y bienestar social hasta la contribución al desarrollo económico y la preservación de la riqueza ecológica de nuestro país para garantizar un desarrollo sustentable.


(*) Ingeniero en Energías y Desarrollo Sustentable, Manager Assistant and Operations for development renewable energies projects en Centurion Solar. Actualmente estudiante de la Maestría en Tecnologías para el Desarrollo Sustentable en la Universidad Anáhuac México Norte.

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rcarlosmuma@gmail.com

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Gestión Integral de Recursos Hídricos en Ecuador

Ing. Luís Alejandro Padrino (*) @agua_ambiente

Ubicado en la Región Andina al noroeste de Sudamérica, Ecuador es uno de los países de mayor biodiversidad con más de 20.000 especies animales y vegetales. También es reconocido por su cultura ancestral y tradiciones milenarias.

Ecuador es además el país con mayor cantidad de ríos por unidad de área del mundo y cuenta con importantes recursos hídricos con 289.000.000.000 mᶟ/año en sus cauces, lagos y embalses que se localizan en dos grandes vertientes: la del Océano Pacifico con 72 cuencas hidrográficas y la Vertiente Oriental o Amazónica con 7 cuencas hidrográficas.

El potencial hídrico entre las vertientes es muy heterogéneo pese a que ambas tienen superficies relativamente similares (48,62% y 51,38% del territorio), contando la Vertiente Oriental con las 3/4 partes de los recursos hídricos del país, mientras que la mayor concentración de la población está en la Vertiente del Océano Pacifico con el 87% de los 16.755.452 habitantes, lo que conduce a mayores presiones y demandas sobre los recursos naturales de esta región.

Entre las principales problemáticas ambientales de Ecuador destacan: la descarga de aguas residuales provenientes de la mayoría de las ciudades, la minería por el uso del mercurio, la explotación petrolera, el sector agrícola con prácticas degradantes del ambiente como el monocultivo del banano, el uso de agroquímicos y el sector camaronero cuyas actividades generan un impacto negativo en la calidad de los cuerpos de agua.

Cabe destacar que en Ecuador se ha desarrollado una importante industria agrícola y acuícola que contribuyen con el 80% de las exportaciones no petroleras del país, estos sectores también representan el 80% de la demanda hídrica, dividiéndose el resto de la demanda en un 13% para uso residencial y un 7% para uso industrial, la generación hidroeléctrica constituye más de la mitad de la generación nacional con 9 centrales hidroeléctricas, algunas en construcción.

Sin duda alguna la gestión eficiente de los recursos naturales es vital para Ecuador y enfrenta los retos del desarrollo económico, la problemática ambiental y la creciente demanda de agua con un esquema institucional descentralizado para la GIRH encabezado por la Secretaria Nacional del Agua SENAGUA que ejerce el direccionamiento estratégico para el aprovechamiento, conservación y protección del agua organizándose a nivel de cuenca, para lo que se han establecido 9 demarcaciones hidrográficas y numerosos consejos de cuenca hidrográfica para una mayor participación y cercanía de la población, comunidades y usuarios en la toma de decisiones.

Actualmente se realizan múltiples esfuerzos e investigaciones en recursos hídricos tanto superficiales como subterráneos para aumentar la resiliencia al cambio climático, patrocinados por instituciones nacionales e internacionales, así como iniciativas no gubernamentales que buscan promover la GIRH.


(*) Ingeniero Agrónomo especialista en Gestión Ambiental, Recursos Hídricos y Cuencas Hidrográficas, padrinoluisalejandro@gmail.com

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Implicaciones de la problemática en el acceso al agua potable y de los servicios de saneamiento

Por: Rafael Josué Otero Kim (*)

El acceso al agua potable y el saneamiento, son dos grandes desafíos del mundo actual. Sin dudas, un gran reto para las poblaciones humanas desde la perspectiva de la sustentabilidad ambiental.

Muchos de quienes habitamos planeta, con acceso ilimitado al agua potable y de servicios de saneamiento, tenemos  la concepción de que en el resto del planeta las condiciones de acceso son iguales para todos, ignorando la problemática que existe alrededor de este tema y las implicaciones a la sustentabilidad ambiental.

El agua y los servicios de saneamiento, constituyen un derecho humano declarado por la Organización de las Naciones Unidas y debe ser de calidad, accesible, suficiente y saludable.

En México desde hace 15 años, fuentes oficiales reportan  un aparente “incremento” en el número de personas y casas habitación que tienen acceso a estos servicios.

El acceso del agua potable, de 1990 a 2015,  se incrementó  de 78.4% a un 95.3%. Por su parte los servicios de saneamiento se incrementaron de 58.6% al a 91.4% durante el mismo período. Sin embargo, estas cifras no reflejan la realidad de nuestro país, ya que estos indicadores no contemplan aquellas personas que no están registradas en los sistemas formales de acceso a los servicios públicos, o aquellas que no tienen acceso a una vivienda con la infraestructura para el acceso al drenaje, ni tampoco contempla la calidad de los servicios.

Sin dejar de reconocer los esfuerzos emprendidos por los distintos gobiernos de México, es fundamental priorizar el objetivo número 6 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible referente al Agua Limpia y Saneamiento, ya que es fundamental  para el desarrollo socio-económico, el disfrute de ecosistemas saludables y la supervivencia humana.

Sin agua limpia y servicios de saneamiento de alta calidad, es imposible que exista un medio ambiente sano, ya que se contaminan los lagos, los mares, ríos y las propias las comunidades, y proliferan las enfermedades, y por ende la muerte.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas la escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial y existe un pronóstico de que al menos una de cuatro personas se verá afectada por escasez recurrente de agua para el año 2050. Asimismo, dos tercios de la población mundial vivirán en países sin acceso al agua o con limitaciones muy importantes para el año 2025. Por  ello  es sumamente importante y vital,  y debe ser bien manejado de manera óptima y eficaz.

Es importante que revisemos la distribución de la riqueza en el mundo y como se correlaciona dicha distribución con el acceso al agua potable que tiene el humano, sin importar sexo, raza, edad, o religión

Tomando en cuenta que la población mundial seguirá creciendo, por lo que debemos impulsar y establecer acciones concretas, con planteamientos técnicamente fundamentados para lograr la sustentabilidad ambiental,

El agua es un recurso insustituible, y por su naturaleza finita, debemos garantizar su uso y conservación a perpetuidad.

 

(*) Lic. Administración de Empresas, rafael.josue.otero@gmail.com

 

 

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