El 22 de abril de cada año se celebra el Día Mundial de la Tierra. Su origen en 1970 establece el inicio del movimiento ambientalista moderno, cuando 20 millones de norteamericanos tomaron las calles, parques y auditorios para manifestarse por un ambiente saludable y sustentable.

Desde sus inicios, el Día de la Tierra logró una coincidencia política que parecía imposible, contando con el apoyo de distintas tendencias y posición económica, así como personas comunes, magnates y líderes sindicales.

La celebración mundial condujo a la creación de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos de Norteamérica, así como la aprobación de leyes relacionadas con el aire y el agua limpia, y la conservación de especies en peligro de extinción.

A partir de entonces, cada año en esta fecha, el mundo entero reflexiona y se moviliza por una Tierra mejor.

Nuestro planeta Tierra en cifras:

Surgió hace más de

2,500
millones de años

Su volumen total de agua se estima en

1,420
millones de kilómetros cúbicos

La superficie terrestre es de

510
millones de km2 aprox.

Mide

12,713
kilómetros de diámetro de polo a polo

Su punto más alto es el Monte Everest con

8,848
metros sobre el nivel del mar

Su velocidad promedio es de

30
kilómetros por segundo

Mide

12,756
kilómetros por el Ecuador

Su punto más bajo es el Mar Muerto, localizado a

399
metros bajo el nivel del mar

Su volumen total es de

1,083,320
millones de kilómetros cúbicos

Posee más de

7,911,812,906
habitantes
Da un giro completo alrededor del sol en
365
días
6
horas
9
segundos
9
minutos
(aproximadamente un año)
Gira sobre si misma en
23
horas
56
minutos
4
segundos
(aproximadamente un día)

Algunos de los principales males del planeta:

Reducción de la Capa de Ozono: Causada por contaminantes que son arrojados en la atmósfera, particularmente gases refrigerantes como los CFC.
Lluvia Acida: Originada por el dióxido de azufre de las industrias, afectando la composición del suelo y las aguas, afectando la vida sobre el planeta.
Contaminación sónica: Generación de ruidos molestos que afectan a millones de personas, causando hipertensión arterial, ulceras, sordera, gastritis y hasta impotencia sexual.
Basura: Producción de millones de toneladas de residuos y desechos que no reciben un apropiado tratamiento.
Contaminación de los suelos: Debido a la liberación de toneladas de plaguicidas, residuos tóxicos y desechos petroleros y mineros, entre cientos de sustancias químicas.
Contaminación atmosférica: Deterioro de la calidad del aire, debido a millones de vehículos e industrias que aportan toneladas de gases que deterioran la calidad del aire y lo hacen menos respirable.
Contaminación atmosférica: Deterioro de la calidad del aire, debido a millones de vehículos e industrias que aportan toneladas de gases que deterioran la calidad del aire y lo hacen menos respirable.
Contaminación de las aguas: Deterioro de la calidad del agua por manejo inadecuado de los desechos, aguas servidas, plaguicidas y fertilizantes.
Explosión demográfica: Cada día nacen alrededor de 250 mil niños en el mundo, y cada año la población aumenta alrededor de 80 millones de seres humanos.
Extinción de Especies: Alrededor de 25 mil especies de animales y plantas se encuentran amenazadas de extinción.
Tráfico de Especies: Convertido en el tercer negocio más lucrativo del mundo, ha acabado con miles de especies animales y vegetales.
Deforestación: Cerca de 170 mil km 2 de bosques desaparecen anualmente.
Desertificación: Buena parte del planeta comienza a transformarse en desiertos, con el subsiguiente agotamiento de los recursos naturales.

Presiones exceden capacidad de recuperación:

En los últimos 40 años, alrededor de 30% de las regiones naturales del planeta se han venido deteriorando de manera irreversible, período durante el cual se ha incrementado la presión humana sobre los recursos naturales y el ambiente hasta en 50%.

Cada segundo media hectárea de bosques es destruida, las emisiones globales de dióxido de carbono sumaron en 2015 alrededor de 32 mil millones de toneladas, doblando la cantidad que se registró en 1950, y todavía más de 4 mil millones de seres humanos carecen de agua potable.

La situación es alarmante, pues además de las presiones humanas, los acuerdos internacionales se irrespetan.

A todo ello debemos agregar el efecto que ha tenido el acelerado crecimiento poblacional, que alcanza a más de siete mil millones de personas que demandan espacio, comida y energía, con la correspondiente generación de residuos y desechos, incluyendo algunos altamente contaminantes.

Acuerdos mundiales para salvar al planeta:

La Comunidad Internacional reconoce este día la importancia de salvar el Planeta, a continuación algunos de los acuerdos mundiales para concebidos para ello:
Convención para la protección de la Flora, de la Fauna y de las bellezas escénicas naturales de los países de América (Washington,1941) que persigue conservar las especies y géneros de la flora y fauna americana, para evitar su extinción.
Convención sobre la Pesca y Conservación de los Recursos vivos de la Alta Mar (1961), sobre la base de la cooperación internacional, que persigue regular la explotación de los recursos vivos de Alta Mar.
Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional (RAMSAR, 1971) procura asegurar la conservación de los humedales, su flora y su fauna, armonizando las políticas nacionales previsoras mediante una acción internacional coordinada.
Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (1977) donde se adoptan medidas encaminadas a proteger la flora y la fauna silvestre, mediante la cooperación internacional.
Convención sobre la Prohibición de Desarrollo y Almacenamiento de Armas Bacteriológicas Tóxicas (1978) que busca lograr progresos efectivos hacia un desarme general y completo que incluya la prohibición y eliminación de todos los tipos de armas de destrucción en masa.
Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (1973/1979) que considera a la fauna y la flora como elementos irremplazables de los sistemas naturales de la tierra, y busca protegerlos de la explotación comercial, para las generaciones presentes y venideras.
Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono (1985) que busca proteger la salud humana y el ambiente de los efectos adversos resultantes de las modificaciones de la Capa de Ozono.
Protocolo de Montreal Realativo a Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono (1987), con el cual se adoptan medidas preventivas para controlar equitativamente el total de emisiones mundiales de las sustancias que la agotan, con el objetivo final de eliminarlas.
Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su eliminación (1989), que persigue la protección de la salud humana y el ambiente contra los efectos nocivos que pueden derivarse de la generación y manejo de los desechos peligrosos y otros desechos.
Convención para la protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural (1990), que establece un sistema eficaz de protección colectiva del patrimonio cultural y natural de valor excepcional.
Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (1992), que establecer las concentraciones atmosféricas sobre gases de Efecto Invernadero, a niveles que impidan que las actividades humanas afecten peligrosamente el sistema climático mundial.
Declaración de Río sobre Desarrollo y Medio Ambiente (1992) que establece una alianza mundial para impulsar nuevos niveles de cooperación entre los Estados, los sectores claves de la sociedad y las personas.
Convención Internacional sobre la Diversidad Biológica (1994) que busca la utilización sostenible de los recursos biológicos y una participación justa y equitativa de los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos.
Protocolo de Kioto (1997), derivado de la Tercera Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, e incluye un acuerdo entre las partes para el control de la emisión de gases que incrementan el efecto invernadero.
Convención Internacional para la Lucha contra la Desertificación (1998), que establece un marco para que los programas nacionales, subregionales y regionales combatan la degradación de las tierras secas, que incluyen las praderas semiáridas y los desiertos.
Acuerdo de París (2015), derivado de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, y establece medidas para la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a través de la mitigación, adaptación y resiliencia de los ecosistemas a efectos del Calentamiento Global. Su aplicabilidad será para el año 2020, cuando finaliza la vigencia del Protocolo de Kioto.
Nuestras acciones en el marco del Día Mundial de la Tierra son en alianza con la Red Global del Día de la Tierra, de la cual nos enorgullecemos en formar parte
Earth Day Network