El Ambiente celebra su d铆a mundial

2011-2012 / Actualidad Ambiental
  • Fue establecido por las Naciones Unidas en 1972
  • El tema del 2012 ser谩 鈥淓conom铆a Verde, 驴te incluye a ti?
  • Diversos son los problemas ambientales que afectan a Venezuela
  • Mayor cooperaci贸n y coordinaci贸n, y respeto al Estado de Derecho, entre las prioridades para el pa铆s.
  • Alrededor del 30% de ecosistemas naturales del planeta han desaparecido
  • M谩s de 17 mil especies se encuentran amenazadas.
  • 90 por ciento de nuestra alimentaci贸n procede de 15 especies de plantas y 8 especies de animales

El D铆a Mundial del Ambiente fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 5 de junio de 1972, para marcar el inicio de la Conferencia de Estocolmo sobre el Ambiente. Otra resoluci贸n adoptada por la Asamblea General ese mismo d铆a dio origen a la creaci贸n del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

El tema seleccionado para la celebraci贸n del 2012 es 鈥淓conom铆a Verde: 驴te incluye a ti?鈥, con lo cual se pretende impulsar un nuevo modelo econ贸mico basado en un modelo productivo bajo en carbono, eficiente en el uso y manejo de los recursos y socialmente inclusivo.

En t茅rminos pr谩cticos, una econom铆a verde es una econom铆a cuyo crecimiento en los ingresos y el empleo es impulsado por las inversiones p煤blicas y privadas que reducen las emisiones de carbono y la contaminaci贸n, mejoran la eficiencia energ茅tica y de recursos, y evitan la p茅rdida de biodiversidad y servicios ecosist茅micos. Estas inversiones deben ser catalizadas y apoyadas por reformas espec铆ficas en pol铆ticas de gastos, y en cambios de regulaciones espec铆ficas en torno a estos temas.

Situaci贸n ambiental de Venezuela

En Venezuela, la ONG venezolana VITALIS, resalta la ocurrencia (y persistencia) de problemas ambientales tales como la gesti贸n ineficiente de los residuos y desechos s贸lidos, la contaminaci贸n de los cuerpos de agua, el desarrollo de proyectos urban铆sticos y agr铆colas sin la correspondiente evaluaci贸n de impacto ambiental y socio cultural, el deterioro de la calidad del aire en las principales ciudades, el comercio ilegal de animales y plantas, y la miner铆a ilegal, como algunos de los m谩s importantes. A ellos, los t茅cnicos de VITALIS suman la limitada coordinaci贸n y cooperaci贸n entre los gobiernos locales, estadales y nacional en la gesti贸n ambiental, la poca participaci贸n de las ONG y las universidades en los programas oficiales, la proliferaci贸n de ruidos molestos en las concentraciones urbanas, la d茅bil gesti贸n de las 谩reas naturales protegidas, la poca inversi贸n en programas de investigaci贸n conservacionista y de educaci贸n ambiental, y la d茅bil gesti贸n ambiental municipal, entre otros.

Pese a ser el 9no pa铆s en mayor biodiversidad del planeta, y contar con una extensa red de Parques Nacionales, Monumentos Naturales y otras 谩reas protegidas, Venezuela a煤n no ha logrado impulsar un modelo de turismo sustentable, que promueva el ingreso de divisas al pa铆s que contribuyan a impulsar su conservaci贸n a perpetuidad, como se ha logrado en Costa rica, Colombia y Brasil, por ejemplo.

Para VITALIS, 鈥渃ontamos con todo lo que se necesita para ser una potencia conservacionista en el mundo鈥, sin embargo, 鈥渃iertas condiciones aplican鈥, como advierte su presidente Diego D铆az Mart铆n, quien tambi茅n es Jefe de Estudios Ambientales de la UNIMET.

Para D铆az, 鈥渆l desarrollo sustentable s贸lo puede lograrse cuando se incorporar por igual a todos los sectores de la sociedad, gobiernos, empresas privadas, universidades, ONG, comunidades locales, grupos de base y medios de comunicaci贸n, entre otros鈥. Desde su perspectiva, 鈥渆l gobierno, por s铆 solo, no tiene la capacidad de promover la gesti贸n ambiental eficiente que el pa铆s requiere, pues una parte importante del talento y los especialistas se encuentra en las ONG, las universidades y muchas organizaciones privadas, adem谩s que se requiere el apoyo e inversi贸n internacional de las agencias de cooperaci贸n, en el marco de los acuerdos firmados por la Rep煤blica, y de los cuales Venezuela forma parte鈥. Tal y como lo establece la agenda 21, 鈥渓a participaci贸n de todos los sectores es clave y necesaria鈥, sentenci贸.

Maritza Da Silva, Directora de Derecho Ambiental de VITALIS, destaca algunas deudas pendientes en materia jur铆dica: 鈥淎煤n tenemos algunas leyes sin reglamentar, como la Ley de Gesti贸n Integral de la Basura y la Ley de Aguas, por citar dos instrumentos fundamentales para la Venezuela de hoy, pero sobre todo necesitamos que la gente conozca m谩s y mejor sus deberes y derechos ambientales, para poder cumplirlos, as铆 como exigir su cumplimiento鈥. Si bien el desconocimiento de la ley, no exime de cumplirla, para Da Silva el punto clave no est谩 s贸lo en la educaci贸n, que considera vital: 鈥渞equerimos m谩s acciones ejemplarizantes en el cumplimiento de las leyes, decretos y dem谩s resoluciones en materia ambiental, siempre dentro de un Estado de Derecho, con independencia de poderes, donde cada quien cumpla con sus responsabilidades y obligaciones, m谩s all谩 de sus intereses pol铆tico-partidistas鈥.

Situaci贸n ambiental mundial

El planeta ha perdido alrededor del 33% de sus ecosistemas naturales en los 煤ltimos 30 a帽os, al tiempo que la presi贸n sobre la tierra se ha incrementado en m谩s del 50% durante el mismo per铆odo de tiempo, principalmente debido al aumento en los patrones de consumo sobre los recursos naturales renovables y la contaminaci贸n.

Cada segundo, media hect谩rea de bosques es destruida, las emisiones globales de di贸xido de carbono sumaron a fines de los 90 alrededor de 25 mil millones de toneladas, casi doblada la cantidad que se registr贸 en 1950 y todav铆a m谩s de 4 mil millones de seres humanos carecen de agua. A todo ello debemos agregar el efecto que ha tenido el acelerado crecimiento poblacional, que alcanza en el presente a帽o a m谩s de siete mil millones de personas que demandan espacio, comida y energ铆a, con la correspondiente generaci贸n de residuos de todo tipo, incluyendo algunos altamente contaminantes

Cada a帽o desaparecen miles de especies y con ellas nuevas posibilidades de cultivos agr铆colas, productos industriales o medicinas. Con la p茅rdida de
diversidad, aumenta la uniformidad, la dependencia de unas pocas variedades de plantas para alimentarnos, y sobre todo crece la vulnerabilidad ante las pestes y las enfermedades. La biodiversidad se pierde debido al deterioro y fragmentaci贸n de los h谩bitats, a la introducci贸n de especies, la explotaci贸n
excesiva de plantas, animales y peces, la contaminaci贸n, el cambio clim谩tico, la agricultura y repoblaciones forestales con monocultivos de r谩pido crecimiento.

M谩s de 17 mil especies de plantas y animales est谩n amenazadas, y enfrentan un alto riesgo de extinci贸n en el futuro cercano, en casi todos los casos como resultado de la actividad humana. Esto incluye el 24 por ciento de las especies de mam铆feros y el 12 por ciento de las especies de aves.

En los 煤ltimos 500 a帽os, la actividad humana ha llevado a 816 especies a la extinci贸n en vida silvestre. El aumento del n煤mero de aves que se sabe est谩n extintas se debe en parte a una mejor documentaci贸n de los casos y a nuevos conocimientos, pero desde 1800 se han extinguido 103 especies, lo cual indica que la tasa de extinci贸n es 50 veces mayor que la tasa natural. Muchas especies desaparecen a煤n antes de ser descubiertas.

Las zonas m谩s transformadas, sin apenas restos de la vegetaci贸n original y con grandes p茅rdidas de diversidad biol贸gica, son Europa, el Este de EE UU, China y el Sureste asi谩tico. Am茅rica del Sur, con el 62,5%, y Ocean铆a, con el 62,3%, son las dos regiones mejor conservadas y menos transformadas, mientras que Europa es el continente que menos h谩bitats ha conservado, con s贸lo el 15,6%. Las zonas de Ocean铆a bien conservadas corresponden a los desiertos de Australia, mientras que las regiones de Am茅rica del Sur casi intactas corresponden a la Amazonia, con bosques tropicales con una extraordinaria diversidad biol贸gica y algunas regiones andinas. 脕frica es la zona con m谩s 谩reas parcialmente transformadas, reflejo de una presi贸n demogr谩fica todav铆a baja, y de una agricultura extensiva. Europa, con 64,9%, es la regi贸n m谩s humanizada, m谩s del doble que el siguiente continente, Asia, con 29,5%.

Especialmente amenazados se hallan las comunidades coralinas de todo el mundo, que han sido da帽ados por pesqueros industriales de arrastre, los cambios clim谩ticos y los procesos de sedimentaci贸n.

El aumento en los niveles de exploraci贸n pesquera y petrol铆fera tambi茅n est谩n da帽ando la fr谩gil biodiversidad de muchas zonas marinas. Al estar abierta al acceso no regulado, alta mar se ha vuelto cada vez m谩s susceptible a la sobreexplotaci贸n. Por otro lado, los d茅biles sistemas de vigilancia y control de muchas zonas costeras en todo el mundo, han derivado en crecientes niveles de degradaci贸n ambiental, que hacen poco viable el retorno de sus condiciones ambientales originales.

A las consecuencias indeseables del desarrollo econ贸mico, del crecimiento demogr谩fico, de la desigual distribuci贸n de la renta y del consumo insostenible de recursos, hay que a帽adir las causadas por las nuevas biotecnolog铆as y el desarrollo de la ingenier铆a gen茅tica, el reducido espectro de productos agr铆colas, forestales y pesqueros comercializados, y las pol铆ticas econ贸micas que no atribuyen su debido valor a los recursos. La mayor parte del germoplasma de las especies y variedades agr铆colas y ganaderas puede llegar a desaparecer.

El 90 por ciento de nuestra alimentaci贸n procede de 15 especies de plantas y 8 especies de animales. El arroz, de acuerdo con la Organizaci贸n Internacional para la Agricultura y la Alimentaci贸n (FAO, seg煤n sus siglas en Ingl茅s), aporta 26% de las calor铆as, el trigo 23% y el ma铆z 7%.

Importancia del Ambiente

Los bosques, sabanas, r铆os y dem谩s ambientes naturales, albergan una inmensa diversidad de recursos que han servido a varias generaciones para la obtenci贸n de alimentos, medicinas, vestido, energ铆a y vivienda.

La mayor铆a de los productos farmac茅uticos comercializados son de origen silvestre. Asimismo, dependemos en gran medida de la naturaleza para alimentarnos.

Muchos de los tejidos m谩s cotizados en la industria del vestido provienen de la naturaleza. El lino, por ejemplo, se obtiene de una planta herb谩cea que lleva el mismo nombre. De igual importancia figuran el algod贸n, la lana y la seda.

La naturaleza es asimismo una fuente extraordinaria de energ铆a. El viento y el agua, por su parte, son capaces de generar la electricidad necesaria para surtir grandes ciudades y soportar sus procesos de desarrollo. De igual importancia ha sido el consumo de la le帽a.

La vida silvestre tambi茅n es inmensamente valiosa como fuente de material gen茅tico. Los cultivadores recurren continuamente a la naturaleza en el estado silvestre para obtener nuevos genes que dar谩n a sus cepas mayor resistencia ante los cambios clim谩ticos y las plagas, o les permitir谩n satisfacer la nueva demanda del mercado.

La naturaleza constituye obras de infraestructura a un precio infinitamente inferior al que cobrar铆a cualquier empresa de ingenier铆a. Por ejemplo, los manglares proveen a las comunidades costeras, protecci贸n contra el oleaje y el viento, estabilizan sedimentos para prevenir la erosi贸n y sirven de criaderos para especies de peces con alto valor comercial aguas afuera.

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Organizaci贸n ambientalista internacional
sin fines de lucro