Zoológicos vs. Parques con Jaulas

2000-2002 / Actualidad Ambiental

Venezuela: país megadiverso

Por Diego Díaz Martín (*)

El primer informe de Venezuela ante la Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica, elaborado el presente año por el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales, revela la extraordinaria diversidad de animales, plantas y ecosistemas, por lo cual nuestro país es considerado megadiverso.

A nivel internacional, Venezuela se ubica entre los primeros diez países con mayor biodiversidad del planeta y sexto en América. Por lo menos, 1.370 especies de aves surcan nuestros cielos, y utilizan sus ambientes para refugiarse, alimentarse o reproducirse. Ello nos permite poseer un honroso 15% del total de especies de aves existentes en el mundo y un 40% de las aves del neotrópico.

Entre los mamíferos, se han contabilizado al menos 351 especies, cerca de la mitad de las cuales son murciélagos.

Se conocen también 341 especies de reptiles, 284 de anfibios y al menos 1.791 especies de peces, números que pudieran incrementarse en la medida que los estudios científicos permitan profundizar este conocimiento, explorando regiones del país poco estudiadas.

Un dato curioso lo constituyen los insectos presentes en Venezuela, los cuales se estiman en al menos 110 mil trescientas especies. Por su parte los Hongos, superan las mil cien especies, seguidos por las Algas y Líquenes con al menos dos mil doscientas.

Pero Venezuela también es un país megadiverso en plantas. En opinión del destacado Botánico Otto Huber, nuestro país posee al menos 650 tipos de vegetación, los cuales albergan unas 15 mil especies de plantas superiores distribuidas principalmente entre bosques, arbustales, herbazales y manglares, entre otros.

Cabe destacar, por ejemplo, que solamente en Manglares, Venezuela es el quinto país en el mundo en mayor cobertura de estas especies comúnmente costeras.

A nivel de ecosistemas, nuestro país no se queda atrás. Su especial condición geográfica de ser al mismo tiempo Amazónico, Andino, Atlántico, Caribeño y Llanero, hacen de Venezuela una real expresión del neotrópico, con una diversidad de ambientes que van desde nieves perpetuas en los Andes, hasta zonas desérticas o semi desérticas en Falcón, pasando por una enorme variedad de hábitats que incluyen arrecifes coralinos, sabanas, tepuyes y morichales, entre otros.

Desde el punto de vista de su gente, Venezuela también se luce ante el mundo por su diversidad étnica y cultural. Posee al menos 315 mil indígenas, localizados principalmente en los Estados Zulia, Amazonas, Bolívar y Delta Amacuro, que en su conjunto, representan el 1.5% de la población total del país.

Por otro lado, al complejo y heterogéneo poblamiento hispánico, se agregan los descendientes de las etnias negras que desde Africa llegaron a Venezuela, procesos que en su conjunto, hacen de nuestra composición poblacional una estructura admirable.

Los venezolanos tenemos muchas cosas por las cuales sentirnos orgullosos, particularmente por lo maravilloso de su naturaleza y su gente.

Ser un país megadiverso ha sido un regalo del cielo que debemos conocer, valorar y conservar. Después de todo… si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo hará?

(*) Biólogo, MSc. en Gerencia Ambiental, Presidente de VITALIS

Este artículo fue publicado en la Columna IMPORTANCIA VITAL de la Sección Economía, Diario El Globo (04/12/00)

 

¿Por qué elegir autoridades municipales ambientalmente responsables?

Por Diego Díaz Martín, Presidente de VITALIS

Con el inicio de una nueva campaña electoral, surgen promesas y sueños propios del realismo mágico y cada uno de nosotros recobra las esperanzas por un municipio limpio, seguro y confortable. Sueños que solo serían posibles de cumplir, con una gestión ambientalmente responsable, propia de aquellas autoridades que no anteponen sus necesidades a las del colectivo; un soberano que tiene en sus manos la única opción para elegirlos.

Diversas instrumentos jurídicos otorgan a los Municipios funciones específicas para promover una gestión ambiental eficiente y efectiva, entre ellas la Ley Orgánica de Régimen Municipal. Esta Ley, decretada en el año 1.989, expresa claramente en su artículo 36 las competencias ambientales que contribuyan a satisfacer las necesidades y aspiraciones de la comunidad.

Sin embargo, poca gente conoce tales funciones y atribuciones. Por otro lado, pocos son los Alcaldes y Concejales que están al tanto de sus responsabilidades en el sector ambiental.

Por ejemplo, ¿cuántos de nosotros sabemos que Alcaldes y Concejales son los máximos responsables en el ámbito municipal de la protección ambiental?. ¿Cuántos de nosotros nos hemos percatado del papel del Municipio en la construcción y mantenimiento de acueductos, cloacas, drenajes y tratamiento de aguas residuales?. ¿Es que acaso al autorizar un desarrollo urbanístico en zonas frágiles y sin vocación residencial, no estamos contraviniendo el marco jurídico venezolano?. ¿Qué pasó con las áreas verdes, jardines, plazas, playas, balnearios y otros sitios de recreación y deporte bajo el ámbito municipal?. ¿Qué debemos hacer para que se organice eficientemente el tránsito de vehículos y personas en nuestra comunidad, y que los ruidos molestos desaparezcan en nuestras preciadas horas de descanso?

Probablemente no encontremos con facilidad respuesta a estas interrogantes, pero un Alcalde y una Cámara Municipal ambientalmente responsable si debería poder suministrarlas.

Nuestro país necesita gerentes y legisladores municipales capaces de motorizar a todos los ciudadanos hacia la reconciliación y compromiso con su entorno, buscando el beneficio colectivo, por encima de las posiciones individualistas.

El clientelismo político, y también social, cada vez pierde más vigencia, pues se imponen nuevos estilos de gestión basados en principios universales como la solidaridad, la transparencia administrativa y la gobernabilidad participativa.

Los venezolanos informados, estaremos muy atentos de la gestión ambiental de nuestros alcaldes, así como de aquellos Concejales que serán elegidos próximamente. Ya basta de echarle la culpa al resto de las organizaciones gubernamentales, que sin estar exentos de culpa, pocas veces logran coordinarse efectivamente con las máximas autoridades municipales, quienes están obligados a cooperar en temas claves para el desarrollo nacional, como la salubridad pública, el desarrollo sostenible y la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos.

Es probable que muchos de nuestros candidatos aún desconozcan sus compromisos ambientales con la presente y las futuras generaciones.

En nuestras manos está otorgar la oportunidad a los que realmente estén en capacidad de actuar en forma responsable, por un ambiente sano para todos sus ciudadanos

Este artículo fue publicado en la Columna “Importancia vital”, Sección Economía, del Diario El Globo (28/11/00)

Qué es (y qué no es) la contabilidad ambiental

La CA está directamente relacionada con los costos del uso o aprovechamiento de los recursos naturales, así como también de mitigación o remediación de los daños ambientales ocasionados por el desarrollo incontrolado. Inclusive, algunos autores también incluyen los “costos de mantenimiento”; aquellos que un país como Venezuela debería realizar para asegurar la sustentabilidad de su desarrollo.

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