La asociaci贸n APRINATURA, “Red Venezolana de 脕reas Privadas para la Conservaci贸n de la Naturaleza – APRINATURA” hace un llamado de alerta a toda la ciudadan铆a y a la comunidad internacional sobre la amenaza de expropiaci贸n y divisi贸n sobre algunas de las m谩s importantes 谩reas privadas para la conservaci贸n de la naturaleza, especialmente en el Estado Cojedes, donde se ha declarado la intervenci贸n de varios lotes de terreno entre los cuales destaca el mundialmente famoso “Hato Pi帽ero”, important铆simo basti贸n de la diversidad biol贸gica de los Llanos venezolanos, con m谩s de 50 a帽os de labor conservacionista. Antonio J. Gonz谩lez-Fern谩ndez, Presidente de Aprinatura, hizo un llamado a las autoridades regionales y nacionales “para que no permitan que se sobrepongan los intereses pol铆ticos moment谩neos a la visi贸n a largo plazo que debe tener la ordenaci贸n territorial para asegurar los objetivos sociales, econ贸micos y ambientales, a fin de hacer sostenibles los modelos de desarrollo y de uso de la tierra”.

Gonz谩lez-Fern谩ndez se帽ala que “La Constituci贸n de la Rep煤blica Bolivariana de Venezuela en su Cap铆tulo IX describe los “Derechos Ambientales” y en el art铆culo 127 establece expl铆citamente que “Es un derecho y un deber de cada generaci贸n proteger y mantener el ambiente en beneficio de s铆 misma y del mundo futuro. Toda persona tiene derecho individual y colectivamente a disfrutar de una vida y de un ambiente seguro, sano y ecol贸gicamente equilibrado”. El Estado proteger谩 el ambiente, la diversidad biol贸gica, los recursos gen茅ticos, los procesos ecol贸gicos, los parques nacionales y monumentos naturales y dem谩s 谩reas de especial importancia ecol贸gica” (Subrayado nuestro). – M谩s adelante, en el mismo art铆culo se establece: “Es una obligaci贸n fundamental del Estado, con la activa participaci贸n de la sociedad, garantizar que la poblaci贸n se desenvuelva en un ambiente libre de contaminaci贸n, en donde el aire, el agua, los suelos, las costas, el clima, la capa de ozono, las especies vivas, sean especialmente protegidos, de conformidad con la ley” (Subrayado nuestro).

Luego, en el Art铆culo 128 del mismo Cap铆tulo IX, se establece que “El Estado desarrollar谩 una pol铆tica de ordenaci贸n del territorio atendiendo a las realidades ecol贸gicas, geogr谩ficas, poblacionales, sociales, culturales, econ贸micas, pol铆ticas, de acuerdo con las premisas del desarrollo sustentable, que incluya la informaci贸n, consulta y participaci贸n ciudadana. Una ley org谩nica desarrollar谩 los principios y criterios para este ordenamiento” (Subrayado nuestro).

Es conveniente analizar estos art铆culos en estos momentos cuando se cierne una grave amenaza sobre varias propiedades privadas rurales que est谩n desarrollando desde hace varias d茅cadas una important铆sima misi贸n de conservar la diversidad biol贸gica para las generaciones futuras, tal como lo establece el art铆culo 127 antes mencionado, de nuestra Constituci贸n vigente.

Hoy en d铆a por ejemplo, en especial en la regi贸n de los Llanos, las comunidades de especies silvestres m谩s ricas, abundantes y diversas no est谩n en los Parques Nacionales ni en los Refugios de Fauna Silvestre, ni en las Reservas Forestales o de Fauna Silvestre… Las poblaciones m谩s sanas y abundantes de especies silvestres est谩n en los predios privados que se han ocupado durante d茅cadas de protegerlas. Estos predios han desarrollado un exitoso modelo de desarrollo end贸geno y sostenible en lo econ贸mico, lo social y lo ambiental. No pueden ser consideradas tierras ociosas las tierras que est谩n dedicadas activamente a la conservaci贸n de la diversidad biol贸gica, porque entonces las tierras m谩s ociosas del pa铆s ser铆an los Parques Nacionales, Refugios y Reservas del Estado, muchas de las cuales ni siquiera cumplen con los objetivos para los cuales fueron declaradas.

Tal como lo determina el art铆culo 128 antes descrito, el Estado debe considerar las realidades ecol贸gicas, sociales, culturales y econ贸micas cuando se planifique la ordenaci贸n del territorio… Por lo tanto, si esas realidades indican que el mejor uso que se le puede dar a unas determinadas tierras es la combinaci贸n de ganader铆a + ecoturismo + conservaci贸n, y m谩s a煤n si ese modelo ya est谩 en pleno desarrollo y ha demostrado ser exitoso, entonces la ordenaci贸n del territorio no s贸lo debe amparar la acci贸n que se est谩 desarrollando, sino crear los mecanismos de est铆mulos e incentivos para que otros propietarios de tierras copien esos modelos.

Los propietarios de esas “脕reas Privadas para la Conservaci贸n” est谩n cumpliendo a cabalidad con su “derecho y deber” de contribuir con la conservaci贸n de la naturaleza y promover el desarrollo de modelos end贸genos de uso de la tierra. Por ello, no deber铆an ser objeto de expropiaciones con fines agrarios. Se trata de fincas productivas, con buenos 铆ndices de producci贸n agropecuarios, a los cuales hay que sumarle otros valores tangibles como la atracci贸n de divisas al pa铆s por concepto de turismo y otros productos intangibles como la generaci贸n de investigaciones que favorecen el avance de la ciencia y el mejor conocimiento de nuestros recursos naturales y de los sistemas productivos; el apoyo a escuelas, liceos y universidades para la realizaci贸n de actividades docentes en campo, promoviendo la formaci贸n de recurso humano y la sensibilizaci贸n de las futuras generaciones hacia la realidad del medio rural.

En el mundo entero se est谩 promoviendo la conservaci贸n en tierras privadas como una forma de mejorar la sostenibilidad de los sistemas de producci贸n rurales. En otros pa铆ses, incluso suramericanos y centroamericanos, se est谩n creando mecanismos de est铆mulos para los productores que produzcan conservando. Entre estos est铆mulos o incentivos hay diversos grados de exoneraci贸n, total o parcial, del pago de impuestos prediales. Tambi茅n se est谩n ensayando sistemas de “Pagos por Servicios Ambientales”, principalmente en lo referente a captura o secuestro de carbono y conservaci贸n de la diversidad biol贸gica en los sistemas productivos rurales. Miestras en otros pa铆ses avanzan en esa direcci贸n, en Venezuela parace que ahora la conservaci贸n es delito, aunque la Constituci贸n Nacional establece todo lo contrario.

APRINATURA fue fundada en Octubre del a帽o 2002 con la misi贸n fundamental de promover la conservaci贸n del ambiente y el desarrollo sostenible en tierras bajo dominio de la propiedad privada. Los objetivos de APRINATURA son:

1潞.- Fomentar el desarrollo de acciones dirigidas hacia la conservaci贸n de la naturaleza en tierras privadas.

2潞.- Divulgar la importancia de la acci贸n conservacionista que se realiza en tierras privadas.

3潞.- Crear, fortalecer y consolidar mecanismos de comunicaci贸n entre los miembros de la sociedad y con asociaciones similares de otros pa铆ses.

4潞.- Suministrar servicios de asesor铆a y orientaci贸n a los propietarios de tierras en el medio rural para la reconversi贸n de sus sistemas productivos en sistemas diversificados e integrados

5潞.- Fomentar el reconocimiento, amparo, est铆mulo y valoraci贸n, por parte del Estado venezolano, de la comunidad cient铆fica nacional e internacional y de la sociedad civil en general, hacia la acci贸n conservacionista que se realiza en tierras privadas.

6潞.- Servir de vocero ante personas e instituciones p煤blicas y privadas.

7潞.- Promover la realizaci贸n de reuniones cient铆ficas y t茅cnicas, congresos, talleres, simposios, seminarios, d铆as de campo, pasant铆as, campa帽as de educaci贸n ambiental y cualquier otra actividad que vaya en beneficio de la divulgaci贸n del conocimiento y de la capacitaci贸n de las personas para la conservaci贸n y el desarrollo rural sostenible.

8潞.- Promover la peri贸dica revisi贸n, actualizaci贸n y mejoramiento del ordenamiento jur铆dico ambiental vigente.

Red Venezolana de 脕reas Privadas para la Conservaci贸n de la Naturaleza – APRINATURA aprinatura@cantv.net

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Organizaci贸n ambientalista internacional
sin fines de lucro